El análisis del primer trimestre de 2026 de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo confirmó que Oaxaca mantiene una estructura laboral dinámica, con avances en ocupación y disminución en la desocupación, aunque enfrenta retos importantes en materia de informalidad y subocupación. La población ocupada alcanzó 1.8 millones de personas, lo que representó un incremento anual de 28 mil, impulsado por el crecimiento en actividades primarias, comercio y construcción.
La tasa de desocupación descendió a 1.2 por ciento, una de las más bajas del país, con reducciones tanto en hombres como en mujeres. La población desocupada se ubicó en 21 mil personas, ocho mil menos que en el mismo periodo de 2025. Este comportamiento se acompañó de una disminución en la población no económicamente activa disponible para trabajar, que pasó de 296 mil a 261 mil personas.
El estudio mostró que 52.1 por ciento de la población ocupada se desempeñó en el sector terciario, mientras que 26.4 por ciento lo hizo en actividades agropecuarias. La construcción registró el mayor crecimiento relativo al aumentar 1.5 puntos porcentuales y sumar 29 mil personas. En contraste, los servicios sociales y el transporte presentaron disminuciones.
La informalidad laboral se consolidó como uno de los principales desafíos del estado. La tasa de informalidad laboral 1 alcanzó 79.9 por ciento, equivalente a 1.5 millones de personas, mientras que la ocupación en el sector informal representó 42 por ciento del total. Ambos indicadores mostraron incrementos anuales significativos.
En términos de posición en la ocupación, los trabajadores por cuenta propia aumentaron a 686 mil personas y los trabajadores no remunerados crecieron a 192 mil. En contraste, los trabajadores subordinados y remunerados disminuyeron en 54 mil, lo que redujo su participación a 46.7 por ciento.
El análisis del INEGI también mostró cambios en la distribución de ingresos. La proporción de personas que perciben hasta un salario mínimo disminuyó, mientras que aumentó el número de quienes reciben entre uno y dos salarios mínimos, así como quienes no reciben ingresos.
El organismo estadístico subrayó que estos resultados permiten identificar tendencias clave para el diseño de políticas laborales, especialmente en materia de formalización, productividad y fortalecimiento del empleo en sectores estratégicos.
