La vigilancia sanitaria en la movilización de mercancías agropecuarias permitió impedir el ingreso y traslado de miles de cargamentos con riesgos fitosanitarios y zoosanitarios durante el tercer trimestre de 2026, como parte de las acciones emprendidas para proteger la producción nacional, la seguridad alimentaria y la competitividad del sector agroalimentario mexicano.
Entre julio y septiembre de este año, autoridades federales detectaron y frenaron la movilización de 2 mil 371 cargamentos que presentaban plagas y enfermedades consideradas de importancia cuarentenaria. Estas acciones forman parte de una estrategia de inspección que busca reducir la dispersión de amenazas sanitarias capaces de afectar cultivos, ganado y cadenas productivas en distintas regiones del país.
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, a través del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, informó que estos resultados fueron producto de un millón 430 mil 293 inspecciones y verificaciones realizadas a cargamentos de origen vegetal y animal mediante una red integrada por 259 Puntos de Verificación e Inspección, 163 sitios de inspección y 108 rutas itinerantes distribuidas en el territorio nacional.
Durante la Cuarta Reunión Nacional de Coordinadores Estatales de Movilización Agropecuaria realizada en Oaxaca, autoridades sanitarias destacaron que la protección de la sanidad agroalimentaria depende de la coordinación entre los distintos niveles de gobierno, así como del cumplimiento de las disposiciones sanitarias por parte de productores, transportistas y comercializadores.
La dependencia señaló que cada procedimiento de inspección contribuye a garantizar el abastecimiento de alimentos sanos e inocuos para la población, además de fortalecer la capacidad del país para mantener abiertas oportunidades comerciales en mercados nacionales e internacionales.
Las autoridades subrayaron que el control de la movilización de mercancías agropecuarias es una herramienta fundamental para disminuir el riesgo de propagación de plagas y enfermedades. También señalaron que una contingencia sanitaria puede generar restricciones comerciales, detener operaciones de exportación y provocar afectaciones económicas para miles de familias vinculadas a las actividades del campo.
Uno de los temas prioritarios abordados durante el encuentro fue la estrategia de prevención y control del gusano barrenador del ganado. Desde noviembre de 2024, cuando se detectó el primer caso en el Punto de Verificación e Inspección Federal de Catazajá, Chiapas, las autoridades han revisado más de 7.5 millones de animales transportados en 121 mil cargamentos en la región sur-sureste del país.
Asimismo, el organismo sanitario fortaleció durante 2026 el cordón de inspección en la zona norte del país, lo que ha permitido verificar más de medio millón de animales como parte de las medidas destinadas a evitar la propagación de esta enfermedad.
Las autoridades también reconocieron la participación de la Guardia Nacional en los operativos de acompañamiento a personal de inspección, una labor que contribuye al cumplimiento de las medidas sanitarias en carreteras y puntos de revisión donde transitan mercancías reguladas por la autoridad agroalimentaria.
Como parte de la modernización de los sistemas de vigilancia, el Senasica impulsa la incorporación de herramientas tecnológicas para fortalecer la inspección fitozoosanitaria. Entre ellas se encuentran mecanismos de monitoreo mediante dispositivos GPS para el seguimiento de cargamentos considerados de alto riesgo y el desarrollo de escáneres con inteligencia artificial orientados a detectar casos de miasis en mercancías pecuarias.
La estrategia contempla además una reingeniería de los puntos de inspección para ubicar instalaciones en zonas consideradas estratégicas, especialmente en caminos alternos utilizados para el tránsito de mercancías agropecuarias, con el objetivo de reforzar los controles y evitar que algunos cargamentos eludan los procesos de verificación sanitaria.
