El Servicio de Administración Tributaria, la Agencia Nacional de Aduanas de México y la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones anunciaron la ampliación del plazo para que las personas usuarias de comercio exterior presenten la Manifestación de Valor Electrónica. La nueva fecha límite será el 31 de octubre de 2026 y permitirá que quienes realizan operaciones aduaneras cuenten con más tiempo para adecuar sus procesos y familiarizarse con el esquema digital.
La decisión busca facilitar la transición hacia un modelo electrónico que será obligatorio a partir del 1 de noviembre de 2026. La implementación se realizará de manera gradual mediante la Ventanilla Única de Trámites de Comercio Exterior, con fechas específicas según el régimen aduanero. Los primeros en incorporarse serán los procesos de elaboración, transformación o reparación en recinto fiscalizado y posteriormente se integrarán los regímenes de recinto fiscalizado estratégico, tránsito de mercancías, depósito fiscal, importación temporal e importación definitiva.
La información proviene del Gobierno de México, que detalló que la medida permitirá una transición ordenada y otorgará un periodo adicional para que las personas usuarias ajusten sus sistemas y procedimientos. También se informó que la disposición se dio a conocer en la Primera Versión Anticipada de la Tercera Resolución de Modificaciones a las Reglas Generales de Comercio Exterior para 2026, donde se actualizó el transitorio correspondiente.
Las autoridades señalaron que se mantendrán facilidades para el cumplimiento de la Manifestación de Valor Electrónica. No será necesario transmitir documentos como el transporte de mercancías, el certificado de origen o la garantía en cuenta aduanera, siempre que se adjunten al pedimento. Asimismo, se permitirá enviar un formato con la información general de los contratos relacionados sin necesidad de remitir cada documento por separado mediante la Ventanilla Única.
El nuevo esquema busca fortalecer la modernización del comercio exterior mediante herramientas digitales que agilicen la gestión y reduzcan cargas administrativas. La transición gradual pretende asegurar que las empresas y personas usuarias cuenten con acompañamiento y claridad en cada etapa, con el objetivo de consolidar un sistema más eficiente, transparente y alineado a las necesidades operativas del sector.
