Oaxaca. Oax.- El caso de Araceli G.M., de 45 años de edad, quien perdió la vida tras la golpiza que recibió el pasado 7 de enero del año en curso en la región de la cañada, forma parte de un recuento de violencia feminicida que en Oaxaca no puede detenerse.
De acuerdo al seguimiento hemerográfico del Centro de Documentación del Grupo de Estudios sobre la mujer “Rosario Castellanos”(GESMujer), del 1 de diciembre de 2016 al 17 de enero, se han registrado 588 casos de mujeres asesinadas, tan sólo 7 casos de probables feminicidios ocurrieron en lo que va del 2022, dos casos de ellos en la ciudad de Oaxaca.
Esta situación es alarmante y de urgente atención. Un sin fin de feminicidios, en circunstancias realmente dramáticas en los que tanto mujeres adultas, ancianas, niñas y recién nacidas son asesinadas.
El reporte del Gesmujer, señala que Valles Centrales, es la región que se mantiene como la más violenta e insegura para las mujeres, le sigue Istmo.
En tanto la Costa y la Cuenca del Papaloapan, del total de los casos documentados por el Gesmujer, en el 50 por ciento la forma de muerte ha sido por impacto de bala.

