+ Soluciones al conflicto en Oaxaca de Juárez
+ Piel de paquidermo Vs. memoria de elefante
MISAEL SÁNCHEZ
A estas alturas, en Oaxaca de Juárez el problema no es que le paguen los aguinaldos y prestaciones a los trabajadores que protestan contra el edil Oswaldo García Jarquín, sino cómo van a cerrar el año e iniciar el próximo los prestadores de servicios turísticos y otros sectores que han sido afectados por el sitio a la capital oaxaqueña.
El problema tiene solución para el presidente morenista saliente.
Tal vez la próxima administración municipal reciba un adelanto de las participaciones del 2022 para allanarle el camino al amigazo; quizás consigan un financiamiento con don banquero que es amigo de la casa; si no, pueden hipotecar otros predios públicos para hacer el pago; se me ocurre que el Estado les haga un adelanto del presupuesto del próximo año o, de perdida, que les vuelvan a desembolsar lo que ya había pagado en noviembre.
Con todo y su indolencia, por ningún lado pierde Oswaldo García Jarquín.
En Oaxaca de Juárez, a punto de concluir el trienio, la mayoría de los concejales tienen la piel más gruesa que un paquidermo.
Su mala imagen es momentánea.
Y juega a favor de ellos que la ciudadanía no tiene memoria.
Hasta en eso tienen mucha suerte.
Además, ya está visto que a los capitalinos les encanta traer a sus políticos de siempre, a la vallistocracia, como monos de calenda, adelante de todos.
Y no duden que, si hoy son cuestionados, en cuanto aparezcan en las boletas electorales la ciudadanía los respaldará.
Nadie cree que a estas alturas los concejales, como buenos administradores ya cobraron sus dietas por adelantado.
Al final, autoridades salientes y entrantes harán lo mismo de tiempo.
Los trabajadores recibirán sus prestaciones y los grandes perdedores serán los ciudadanos, principalmente la población económicamente activa.
Y la crisis es más severa en el sector turístico.
Y es que, con la cancelación de reservaciones en la ciudad de Oaxaca de Juárez, ya no será posible alcanzar la ocupación hotelera del 72% que anunció el sector.
Y mucho menos llegarán los más de 145 mil turistas que dejarían una derrama económica estimada en 339 millones de pesos, durante las vacaciones de fin de año.
El reporte de los primeros 9 meses del año ubicó en 1,517 millones de pesos la derrama económica por ocupación hotelera.
Con la pandemia, entre el 2019 y el 2020, la derrama económica anual para la ciudad de Oaxaca de Juárez cayó de 6,039 mdp a 1,685 mdp.
A este paso, los servicios de alojamiento cerrarán el año con una crisis similar a la del 2020, si es que bien les va tras la cancelación de reservaciones.
