La actualización trimestral del INEGI sobre pobreza laboral confirmó una disminución anual de 3.2 puntos porcentuales en el indicador nacional, que pasó de 35.1 a 31.9 por ciento entre el segundo trimestre de 2025 y el mismo periodo de 2026. El reporte señala que la reducción también se presentó en los ámbitos rural y urbano, con descensos de 4.4 y 2.5 puntos porcentuales, respectivamente. La pobreza laboral mide el porcentaje de población cuyo ingreso laboral per cápita es insuficiente para adquirir la canasta alimentaria, equivalente a la Línea de Pobreza Extrema por Ingresos.
El informe detalla que, aunque la comparación anual muestra una mejora, el indicador aumentó 1.2 puntos porcentuales respecto al trimestre inmediato anterior. En el ámbito rural el incremento trimestral fue de 0.5 puntos y en el urbano de 1.4 puntos. A nivel estatal, 19 entidades registraron disminuciones anuales, destacando Morelos con 11.7 puntos menos, Querétaro con 10.5 y el Estado de México y San Luis Potosí con 9.3 cada una. En contraste, Sinaloa, Coahuila y Michoacán reportaron los mayores aumentos.
El ingreso laboral real per cápita mostró un incremento anual de 8 por ciento, al pasar de 3,386.17 a 3,655.63 pesos mensuales. En el ámbito rural el aumento fue de 10.7 por ciento y en el urbano de 6.7 por ciento. La variación trimestral también presentó incrementos a nivel nacional y en zonas rurales, mientras que en el ámbito urbano se observó una ligera disminución.
El INEGI reportó que el ingreso laboral real promedio de la población ocupada fue de 8,029.42 pesos mensuales. Las mujeres registraron un ingreso de 7,033.37 pesos y los hombres de 8,734.06. La población ocupada formal reportó ingresos de 11,043.63 pesos, mientras que la informal alcanzó 5,706.91 pesos. Todos los quintiles de ingreso mostraron incrementos anuales, lo que contribuyó a reducir la desigualdad medida por el coeficiente de Gini, que pasó de 0.5073 a 0.4819.
La masa salarial real aumentó 18.3 por ciento en el periodo anual, alcanzando 442,868.16 millones de pesos. El Índice de la Tendencia Laboral de la Pobreza disminuyó 9.1 por ciento respecto al año anterior, reflejando una mejora en la capacidad del ingreso laboral para cubrir la canasta alimentaria.
