Oaxaca refuerza estrategia permanente contra dengue y chikungunya
Misael Sánchez
El Gobierno de Oaxaca mantiene una estrategia permanente para la prevención y control del dengue y la chikungunya, basada en acciones comunitarias, coordinación interinstitucional y control larvario focalizado, informó el titular de los Servicios de Salud de Oaxaca, Efrén Emmanuel Jarquín González, al presentar los resultados y líneas de acción vigentes para el año 2026.
El funcionario explicó que, a diferencia de campañas temporales, en Oaxaca se implementó desde 2025 una estrategia permanente que permitió una disminución del 93.3 por ciento en los casos de dengue, resultado de la coordinación con municipios, agentes municipales y la participación directa de la población para evitar la reproducción del mosquito transmisor. Indicó que esta reducción contribuyó de manera significativa a prevenir hasta 500 muertes que se registraron en años anteriores por dengue hemorrágico.
Estas declaraciones se realizaron durante la conferencia matutina encabezada por el gobernador Salomón Jara Cruz, donde se expuso que para 2026 se reforzarán las acciones intersectoriales con la participación de áreas como educación, turismo y comercio, además de la reactivación de comités municipales y estatales de lucha contra el dengue, con el objetivo de fortalecer la prevención y reducir riesgos sanitarios.
Jarquín González detalló que la estrategia prioriza la eliminación de criaderos mediante acciones como patio limpio, descacharrización y la aplicación constante de la medida “lava, tapa, voltea y tira”, la cual permite prevenir hasta el 90 por ciento de los casos de dengue. Subrayó que la nebulización y termonebulización se consideran únicamente como una medida de último recurso, ya que su impacto se limita al mosquito adulto y no elimina las larvas, lo que obliga a repetir aplicaciones frecuentes sin resolver el problema de fondo.
Por su parte, el coordinador institucional y sectorial del Departamento de Vectores de los Servicios de Salud de Oaxaca, José Alberto Jerónimo, explicó que el mosquito transmisor del dengue, chikungunya y zika se reproduce en agua limpia o semilimpia almacenada en las viviendas. Detalló que el insecto tiene un ciclo biológico que permite su control principalmente en la fase larvaria, etapa en la que resulta más efectivo intervenir mediante acciones comunitarias y vigilancia domiciliaria.
El especialista indicó que el programa estatal cuenta con alrededor de 870 trabajadores distribuidos en las seis jurisdicciones sanitarias, quienes realizan acciones focalizadas con base en diagnósticos entomológicos. Añadió que el trabajo comunitario es indispensable, ya que no existe insecticida suficiente para eliminar al mosquito sin la participación activa de la población, por lo que reiteró la importancia de permitir el acceso del personal debidamente identificado a los domicilios para realizar inspecciones y brindar orientación preventiva.
