Misael Sánchez
La madrugada marcó el ritmo de una jornada que difícilmente se borrará de la memoria política reciente del estado. En punto de las 12 de la noche, representantes de diversas plataformas ciudadanas llegaron ante el IEEPCO para entregar, de manera formal, la solicitud con la que pretenden abrir paso a la consulta de revocación de mandato en Oaxaca. Lo hicieron después de semanas de recorridos, organización y una suma de voluntades que superó cualquier previsión inicial. Las cifras no dejaron margen para la duda: más de 642 mil firmas reunidas y participación en el 95 por ciento de los municipios, una demostración de peso ante cualquier lectura política y una señal clara del nivel de movilización ciudadana que detonó este proceso.
Alexandra Neira, acompañada por activistas como Fernanda García, Andy Vázquez y promotores distribuidos en todo el territorio, explicó que el objetivo central ha sido mantener la fuerza del ejercicio democrático sin distorsiones ni intereses ajenos al ciudadano. Recordó que la meta solicitada inicialmente por el órgano electoral ascendía a 310 mil firmas, por lo que duplicar y rebasar ampliamente esa cifra representó un mensaje directo: la población está atenta, participa y exige ser tomada en cuenta para decidir sobre el rumbo del estado. Las plataformas involucradas —Relevo, Que Siga, Transformación y otras expresiones locales— integraron un cuerpo de más de 3 mil promotores que recorrieron calles, agencias y cabeceras municipales para informar sobre el mecanismo y convocar a la ciudadanía.
Las promotoras detallaron que este procedimiento no nació de presiones partidistas ni responde a intereses electorales. Insistieron en que se trata de un ejercicio ciudadano que busca consolidar la participación directa y establecer un precedente para futuras administraciones. Según explicaron, la consulta permitirá evaluar el desempeño gubernamental a mitad del periodo, algo que consideran indispensable para fortalecer la rendición de cuentas y enviar un mensaje contundente a los gobernantes: la población tiene herramientas para evaluar trabajos, exigir resultados y retirar confianza cuando considere que no se cumple con las obligaciones del cargo. En el discurso de las voceras prevaleció la idea de que la evaluación periódica debe convertirse en regla, no en excepción.
En la entrega de la solicitud se subrayó que el proceso avanza con legalidad, puesto que el fallo reciente de la Suprema Corte confirmó la validez del mecanismo y estableció dos modificaciones técnicas. La primera amplió el plazo a tres meses para presentar la solicitud; sin embargo, precisaron que no era obligatorio agotar dicho periodo y que la presentación pudo realizarse desde el primer minuto del 1 de diciembre, como efectivamente ocurrió. La segunda modificación eliminó el requisito del 10 por ciento de firmas por municipio, permitiendo que el recuento se realizara sobre el padrón general de Oaxaca. Aun así, aclararon que el cumplimiento hubiese sido posible bajo el criterio original, ya que 90 por ciento de los municipios alcanzó las metas de participación.
El equipo promovente afirmó que ahora corresponde al IEEPCO validar las firmas y continuar con los procedimientos técnicos antes de fijar las fechas para la consulta, proceso que podría desarrollarse entre enero y febrero. Mientras tanto, anunciaron que continuarán informando a la ciudadanía y denunciaron la circulación de información falsa que pretendió restar legitimidad a las firmas, a la organización y a la motivación de las personas que participaron. Expresaron que quienes recorrieron las comunidades escucharon comentarios positivos sobre el trabajo del gobierno estatal, la presencia territorial en regiones tradicionalmente olvidadas y proyectos que la ciudadanía reconoce como tangibles.
Las voceras insistieron en que la consulta no debe confundirse con militancia política y que la participación masiva responde a la convicción de que la gente quiere decidir y evaluar. Aseguraron que si la votación se realizara hoy, el resultado sería una ratificación, porque las personas reconocen obras, apoyos y visitas que antes no se daban. Señalaron que el proceso busca dejar un legado: que cualquier gobernador sepa que a la mitad del periodo la población puede actuar y que la evaluación no debe generar temor, sino responsabilidad. Llamaron a evitar narrativas que intenten desinformar y a respetar el trabajo de quienes recorrieron el estado para conseguir cada firma. Recalcaron que la supuesta existencia de cuotas nunca tuvo sustento.
El movimiento reiteró que continuará con la organización comunitaria y que mantendrán comunicación permanente con los medios para garantizar un flujo de información clara y verificable. Esperan que la validación concluya sin contratiempos y que la consulta abra un camino duradero para que la democracia directa se integre de manera formal y constante en la vida institucional de Oaxaca.
