Entre vacunas, medicamentos y mangos
Misael Sánchez
El gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, condujo este martes una conferencia matutina que dejó claro que la gestión pública se mide en datos, territorio y decisiones que evitan crisis antes de que estallen. Desde Palacio de Gobierno, el mandatario articuló una agenda que cruzó salud, bienestar social y producción agroalimentaria, con un hilo conductor: la vigilancia constante como método de gobierno.
La primera señal llegó desde el sistema de salud. El doctor Jesús Alejandro Ramírez Figueroa, coordinador estatal de IMSS Bienestar, colocó sobre la mesa cifras que no admiten simulación. El abasto de medicamentos en Oaxaca mantiene un promedio estatal del 82 por ciento, con hospitales y centros de salud que avanzan semana a semana gracias a un esquema de distribución sin pausas, incluso durante el periodo vacacional. Jurisdicciones completas superan el 85 por ciento y otras, como la Cuenca del Papaloapan, rozan el 90, mientras unidades estratégicas como el Hospital “Dr. Aurelio Valdivieso” muestran una recuperación sostenida que rompe con años de rezago.
Jara Cruz no pasó por alto el dato y lo explicó sin rodeos. El abasto no es una fotografía, es una secuencia semanal que exige logística, bodegas, almacenamiento y supervisión directa en las 767 clínicas y centros de salud del estado. La instrucción es clara: no permitir que el medicamento falte, incluso en hospitales que no dependen directamente del sistema estatal, como el ISSSTE o el IMSS ordinario.
El segundo frente fue epidemiológico. El secretario de Salud, Efrén Emmanuel Jarquín González, habló con precisión clínica sobre el sarampión, una enfermedad que regresa cuando la vacunación retrocede. Oaxaca, explicó, se mantiene en niveles controlados, con cinco casos registrados en 2026, todos en la Mixteca, todos en menores sin esquema de vacunación y todos ya dados de alta. El riesgo no está en la enfermedad, sino en la omisión. Por eso insistió en la vacunación desde los seis meses, la aplicación de dosis cero en contextos de brote y la cobertura en población adulta, recordando que las vacunas son gratuitas, suficientes y disponibles en todo el estado.
Mientras tanto, desde otra trinchera, Maribel Salinas Velasco, directora estatal del DIF Oaxaca, presentó cifras que hablan de política social aplicada al espacio público. El Festival Navideño 2025 no fue un acto simbólico, sino una operación de gran escala que convocó a más de 274 mil personas, activó el Parque Primavera durante más de un mes y dejó saldo positivo en convivencia, recreación y economía local. Juegos mecánicos, actividades culturales, artesanías, gastronomía y programas específicos para la niñez formaron parte de una estrategia que ahora se prolonga con la Divertirruta 2026.
El cierre de la conferencia giró hacia el campo, donde la economía no espera discursos. Víctor López Leyva, titular de la Sefader, narró cómo una decisión administrativa del gobierno de Estados Unidos estuvo a punto de frenar la exportación de mango desde el Istmo. La reacción fue inmediata. Seguridad, diplomacia y coordinación federal evitaron la suspensión de inspecciones y aseguraron la continuidad de un sector que hoy coloca a Oaxaca como el principal productor y exportador de mango del país, por encima de Sinaloa. También desmontó versiones falsas sobre plagas, diferenciando con claridad la mosca de la fruta del gusano barrenador.
Así, entre cifras sanitarias, campañas de vacunación, políticas de bienestar y cadenas productivas, la conferencia dejó una lectura única: en Oaxaca, la administración se juega en el detalle técnico, la prevención y la capacidad de responder antes de que el problema se convierta en noticia.
