El proceso de revocación de mandato en Oaxaca avanza hacia su tercera etapa con un enfoque centrado en la participación informada de la ciudadanía y el fortalecimiento de los mecanismos de democracia participativa, informó Geovany Vásquez Sagrero durante su intervención en la conferencia matutina encabezada por el gobernador Salomón Jara Cruz.
En su declaración, Vásquez Sagrero explicó que esta fase del proceso representa un momento clave para consolidar un ejercicio democrático inédito en la entidad, al tratarse de un mecanismo que coloca a la población en el centro de la evaluación del desempeño gubernamental. Señaló que la revocación de mandato no debe entenderse como un acto de confrontación política, sino como una herramienta constitucional que permite a la ciudadanía ejercer un control directo sobre sus autoridades.
Detalló que la tercera etapa contempla acciones de información, organización territorial y participación social, con el objetivo de garantizar que el proceso se desarrolle de manera ordenada, transparente y conforme al marco legal vigente. Subrayó que el Gobierno de Oaxaca mantiene una postura de respeto absoluto a la voluntad popular, sin intervención institucional que condicione o dirija el sentido de la participación.
Geovany Vásquez enfatizó que este ejercicio democrático responde a una demanda histórica de la sociedad oaxaqueña, que por décadas exigió mecanismos reales de evaluación del poder público. En este sentido, afirmó que la revocación de mandato fortalece la relación entre gobierno y ciudadanía, al generar corresponsabilidad y abrir canales de diálogo permanente.
Asimismo, señaló que el avance de esta etapa se da en un contexto de estabilidad social y gobernabilidad, lo que permite que el proceso se desarrolle con normalidad en las distintas regiones del estado. Indicó que se trabaja de manera coordinada con las instancias correspondientes para asegurar que la información llegue de forma clara y accesible a la población.
Finalmente, Vásquez Sagrero reiteró que la revocación de mandato en Oaxaca constituye un ejercicio de madurez democrática que sienta un precedente a nivel nacional, al consolidar la participación ciudadana como un eje fundamental de la vida pública y del modelo de gobierno impulsado en la entidad.
