Oaxaca vive la víspera del Viernes de Dolores con mercados llenos, altares familiares y preparativos para la Semana Santa
SANDRA LUZ ROLDÁN
En la antesala del Viernes de Dolores 2026, familias oaxaqueñas comenzaron la instalación de los tradicionales altares dedicados a la Virgen, una práctica que se mantiene viva en la capital y en municipios como Santa Cruz Xoxocotlán, Etla, Santa María El Tule, Mitla, Ocotlán y Zimatlán.
Desde temprano, los mercados públicos registraron gran afluencia de personas que adquirieron cucharilla de maguey, flores blancas y rojas, macetas con germinados, figuras de barro, chía, frutas y aguas frescas, elementos indispensables para la elaboración de los altares que simbolizan los dolores de María.
En el Mercado de Abasto, artesanas y artesanos ofrecieron coronas de cucharilla, piezas de barro con figuras de ángeles, venados y borregos forrados de chía, así como macetas con germinados de maíz y plantas aromáticas que forman parte de esta tradición.
El Viernes de Dolores, celebrado desde la época virreinal, marca el inicio del tramo más intenso de la Cuaresma y antecede a las celebraciones de la Semana Santa, entre ellas la Procesión del Silencio, la visita de las Siete Casas, el Domingo de Ramos y las actividades litúrgicas del Triduo Pascual.
Con devoción y misticismo, la feligresía recuerda los siete dolores de la Virgen María y mantiene viva una tradición que forma parte del patrimonio espiritual y cultural de Oaxaca. Las autoridades municipales informaron que los templos, barrios tradicionales y espacios públicos estarán abiertos para recibir a visitantes y habitantes que deseen recorrer los altares y participar en las actividades religiosas de la temporada.
