En Tlaxiaco, Jara refuerza la transformación en la Mixteca durante el tercer día de su gira estatal
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Misael Sánchez
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La mañana del 5 de diciembre, el gobierno de Oaxaca llevó su tercera jornada de rendición de cuentas hasta la Heroica Ciudad de Tlaxiaco, una región donde la historia pesa y donde cada cerro parece tener memoria propia.
El gobernador Salomón Jara Cruz llegó a la cabecera mixteca luego de haber iniciado la gira en la Sierra Norte y de continuar por la Cuenca del Papaloapan y la Cañada, en un recorrido que busca hablar de frente con los municipios y poner sobre la mesa los avances de su administración.
La llegada a Tlaxiaco no fue rutinaria. La ciudad, asentada entre montañas que obligan a respirar más hondo, recibió al mandatario con autoridades municipales, agrarias y comunitarias que llenaron la explanada.
Jara habló directo: esta región, dijo, arrastró décadas de abandono y hoy forma parte de la nueva estrategia estatal para corregir rezagos y fortalecer servicios básicos, salud, educación, caminos y proyectos productivos.
El gobernador recordó que su administración ha recorrido todos los municipios y ha impulsado programas sociales que alcanzan a miles de familias en la Mixteca.
Entre ellos, tarjetas de apoyo para mujeres en situación vulnerable, créditos a pequeños negocios, oportunidades laborales para jóvenes y herramientas para la producción agrícola y forestal.
Explicó que la política de bienestar descansa en principios de honestidad, manejo responsable del gasto público y cercanía permanente con las comunidades.
En Tlaxiaco, Jara destacó obras que ya operan en municipios cercanos: sistemas de agua potable, infraestructura escolar, modernización de caminos artesanales y rehabilitación carretera en tramos que conectan agencias y comunidades rurales.
También subrayó que, por primera vez, los hospitales de la región cuentan con surtimiento constante de medicamentos y una red de atención más sólida.
Frente a cientos de habitantes, el gobernador apuntó los esfuerzos para resolver conflictos agrarios que, en algunos casos, habían permanecido congelados por más de siete décadas.
Aseguró que el diálogo y la conciliación son tareas obligadas para garantizar la convivencia y la paz comunitaria, y reconoció acuerdos recientes entre municipios que decidieron avanzar hacia la estabilidad territorial.
Otro de los temas que atravesó el acto fue la situación financiera heredada de administraciones pasadas.
El gobernador recordó que su gobierno ha iniciado el pago de una deuda millonaria acumulada por décadas, lo que permitirá liberar recursos para obras y programas.
Afirmó que no existirán nuevos endeudamientos y que la prioridad del Estado es utilizar el presupuesto en funciones sociales y de infraestructura.
Las palabras del mandatario mezclaron diagnóstico y promesa.
A mitad de su gestión, dijo, el compromiso es redoblar el paso, regresar a todos los municipios y sostener una política de gobierno cercano, con objetivos claros: elevar la calidad de vida, garantizar servicios básicos, fortalecer el campo y mejorar la movilidad entre localidades de la Mixteca.
La visita terminó con un llamado a la continuidad de la transformación estatal.
Jara pidió confianza para seguir avanzando con un modelo de gobierno que se apoya en la participación ciudadana y en un principio elemental: el poder público solo tiene sentido cuando se utiliza para servir a las comunidades.
Tlaxiaco escuchó.
Y entre montañas que han visto pasar siglos de batallas y reconstrucciones, el anuncio de nuevos proyectos abrió paso a una jornada que dejó claro que la Mixteca está en el centro del recorrido estatal.
