Tlaxiaco recibe al gobernador Jara en el tercer día de la gira estatal
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La mañana del 5 de diciembre avanzó fría sobre Tlaxiaco, la ciudad que se acomoda entre montañas como si siempre hubiera estado ahí, firme, vigilante. A esa hora, la explanada municipal ya reunía a autoridades, legisladores, senadores, presidentes municipales y habitantes de la región que esperaban el mensaje del gobernador Salomón Jara Cruz. No era un acto más. Era el tercer día de la gira estatal de rendición de cuentas, un recorrido que comenzó en la Sierra Norte, continuó por la Cuenca del Papaloapan y la Cañada, y que hoy se internó en la Mixteca, uno de los territorios con más historia y más rezago acumulado en Oaxaca.
El gobernador llegó acompañado de su gabinete, de legisladores y de presidentes municipales de la región. Tlaxiaco, la Heroica, abrió sus puertas como suele hacerlo: con seriedad, con expectativa y con la claridad de que ahí, en esa zona alta del estado, cada obra, cada peso y cada decisión pública tiene un peso real sobre la vida cotidiana. Jara inició su mensaje recordando el punto de partida de su gobierno: tres años de trabajo, una administración que ha recorrido los 570 municipios y que, aseguró, puso fin al modelo de escritorio para recuperar el gobierno de territorio.
Explicó que, desde diciembre de 2022, se construyó un sistema estatal de bienestar sin precedentes. Enumeró cifras que recorrieron la explanada como si fueran un mapa: más de 12 mil millones de pesos invertidos en programas y apoyos; 1,843 millones de pesos destinados solo para la Mixteca; 3,519 mujeres beneficiadas con la tarjeta Margarita Maza; 640 mujeres con créditos del programa Crédito a la Palabra Mujer Primavera —que ahora se convierte en Tanda Primavera—; 429 jóvenes de la región inscritos en Mi Primera Chamba; 700 jóvenes con la Tarjeta Joven para facilitar el acceso a la cultura, el deporte y la lectura; más de 100 mil estudiantes que reciben apoyo de útiles escolares; y 20 mil personas atendidas por las Farmacias Bienestar.
En Tlaxiaco, el gobernador anunció que la ciudad contará próximamente con su propia farmacia, una demanda constante en la región. También destacó la labor del programa de salud itinerante Caravanas B, que ha realizado 2,269 mastografías solo en esta zona, con el objetivo de prevenir cáncer de mama entre mujeres mixtecas.
Salomón Jara habló del DIF estatal y su inversión de 131 millones de pesos para beneficiar a 46 mil personas en la Mixteca a través de programas alimentarios y de apoyo a grupos prioritarios. Pasó después al campo, uno de los temas más sensibles. Recordó que cuando llegó al cargo, Oaxaca producía 550 mil toneladas de maíz, pero el consumo estatal era de 800 mil. En tres años, dijo, la producción aumentó a 770 mil toneladas, y para este ciclo alcanzará la autosuficiencia con un excedente estimado de 30 mil toneladas. Adelantó además que para 2026 se duplicará el presupuesto destinado al campo: de 750 millones anuales a 1,350 millones de pesos.
En la Mixteca, detalló, se han invertido 93 millones de pesos en agricultura. Con el programa Abasto Seguro de Maíz se apoyaron 2,927 hectáreas con semillas mejoradas y fertilizantes; en Autosuficiencia Alimentaria se respaldaron 6,713 productores con insumos, silos metálicos y la asesoría de 39 técnicos; además, se apoyaron 11 proyectos de acuicultura y 29 agronegocios, incluidos invernaderos para jitomate.
El gobernador dedicó un espacio amplio al tema forestal. Recordó que antes, el presupuesto estatal para sanidad forestal era de 20 mil pesos al año y hoy asciende a 13 millones de pesos solo en la Mixteca. Se han habilitado 7 viveros y se producen 2 millones de plantas forestales, con metas de 15 millones este año y 30 millones el próximo. Además, se atendieron 556 hectáreas afectadas por insectos defoliadores y se mantienen tres brigadas permanentes de combate a incendios.
En materia agraria, Jara subrayó que en tres años han resuelto 46 conflictos agrarios en Oaxaca, siete de ellos en la Mixteca. Recordó acuerdos recientes entre San Miguel el Grande y Llanos de Guadalupe Tlaxiaco, así como los avances entre Santo Domingo Yosoñama, San Juan Ñumí y San Juan Mixtepec, conflictos que tenían más de 70 y 80 años sin solución.
La infraestructura fue otro de los ejes del informe. En los últimos tres años, dijo, la Mixteca ha recibido 1,765 millones de pesos en 955 obras. En agua potable y saneamiento se invirtieron 101 millones para 23 proyectos, entre ellos sistemas alternativos, plantas de tratamiento y rehabilitación de drenaje. En educación, se construyeron y rehabilitaron 36 aulas, techados, canchas y bibliotecas en municipios vecinos. En salud, aseguró que los hospitales y centros de salud de la región hoy operan con un 80% de abastecimiento de medicamentos y que el compromiso es llegar al 100%.
El mandatario también enlistó caminos estratégicos: el de Joya Grande a Guadalupe Hidalgo; el tramo San Pedro Ñumi – Yucuní; la carretera Niños Héroes de Chapultepec – Los Achiutla – Santa María Tataltepec; el camino Santa María – San Pedro Yosotato; los trayectos en Benito Juárez, Ignacio Zaragoza, Santa Catarina Tayata, Magdalena Peñasco, Huamelulpan y San Mateo Peñasco, entre muchos otros. Recordó que la Mixteca concentra el 20% de toda la inversión estatal en caminos artesanales.
Una parte de su mensaje se detuvo en la deuda pública. Explicó que recibió de gobiernos anteriores 34 mil millones de pesos en compromisos acumulados —17 mil millones bancarios y 17 mil más ante el SAT, Infonavit y otras instituciones—. Aseguró que en dos años se han pagado 14 mil millones, y que la instrucción es no endeudar más al estado.
Ya hacia el cierre, Jara señaló que la transformación necesita continuidad y participación ciudadana. Recordó que próximamente Oaxaca será el primer estado del país en realizar una consulta pública para decidir la continuidad del gobierno a mitad del mandato. Agradeció el respaldo de la ciudadanía y afirmó que, si recibe nuevamente la confianza del pueblo, redoblará el paso para llevar más obras, más programas y más infraestructura a las ocho regiones.
El acto concluyó entre aplausos, con Tlaxiaco de pie, mirando a su gobernador y escuchando una promesa que la región ha esperado durante años: trabajar sin descanso para que la Mixteca deje atrás los rezagos que la han marcado por décadas. Entre montañas que han sido escenario de historias antiguas y de batallas modernas, el mensaje quedó claro: el gobierno regresará, y lo hará con más obras, más inversión y más presencia en el territorio.
