Alberto Blanco
En un acto de protesta y defensa de sus tradiciones arraigadas, diversas organizaciones de galleros, jaripeyeros, ganaderos, veterinarios y familias dedicadas al jaripeo se unieron en una impresionante Marcha Calenda en Oaxaca.
La movilización tiene como objetivo expresar su oposición a la posible aprobación en el Congreso del Estado de una legislación de protección animal que podría poner fin a las peleas de gallos y los jaripeos, actividades que forman parte integral de la cultura local.
Acompañados por una colorida procesión que incluyó marmotas, cohetes y la música de la Banda Tierra de Alebrijes, así como la destacada cantante Ximena Ortega, los manifestantes recorrieron la distancia desde Xoxocotlán hasta el centro histórico de la capital oaxaqueña.
La protesta también contó con la participación activa de la Asociación de Galleros del Distrito de Santa Cruz Xoxocotlán, miembros de familias dedicadas al jaripeo, veterinarios y amantes de los perros, así como los mismos carrileros.
Los organizadores de la Marcha Calenda enfatizaron que su movilización busca no solo proteger sus arraigadas tradiciones culturales, sino también defender las fuentes de empleo que estas actividades generan en comunidades de Valles Centrales, el Istmo, la Costa y la Mixteca.
Este llamado a la acción se produce en respuesta a la creciente insistencia de los grupos animalistas que abogan por la prohibición de dichas prácticas.
Paralelamente a la marcha, una comisión de los organizadores se reunió con las autoridades locales de Xoxocotlán para solicitar la aprobación de las festividades tradicionales.
Además, acudieron al Congreso local para presentar sus propuestas y solicitar un análisis serio de las mismas.
Entre los manifestantes se encontraban galleros y ganaderos representando diversas regiones, incluyendo Xoxocotlán, Candelaria Loxicha, Ejutla de Crespo, San Antonio de la Cal, Tehuantepec, varios ranchos de Valles Centrales, San Pablo Huixtepec, Tuxtepec, San Dionisio, Mitla, Nochixtlán, San Francisco Infiernillo, Tamazulapan, Huatulco, Pinotepa Nacional, Jamiltepec, la Ciénega Zimatlán, Santa Lucía del Camino, y muchas otras localidades.
Este conflicto, que ha sido un tema de debate en los últimos años, refleja el choque de valores entre la preservación de tradiciones culturales profundamente arraigadas y la creciente preocupación por el bienestar de los animales.
En última instancia, la Marcha Calenda y las acciones de la comisión buscan abrir un espacio para el diálogo y la búsqueda de soluciones que reconcilien estos dos aspectos fundamentales de la sociedad oaxaqueña.



