MISAEL SÁNCHEZ
A menos de una semana de asumir la titularidad de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca, el Defensor del Pueblo José Bernardo Rodríguez Alamilla ya asumió el reto de hacer realidad la transición de la procuración de justicia en la entidad para fortalecer el combate a la impunidad y también hacer realidad la autonomía de la institución.
El desafío es enorme, pero tiene el respaldo de un trabajo extraordinario como titular de la Defensoría de los Derechos Humanos del Puelo de Oaxaca (DDHPO), con más de 5 mil 300 orientaciones jurídicas en los últimos 9 meses, casi 3 mil en la oficina central donde siempre despachó de manera personal.
La integración de más de 2 mil expedientes de queja el año pasado habla de la importancia que le dio a la defensa de los derechos humanos y las garantías de la ciudadanía.
Autoridades municipales, educativas, la misma Fiscalía que ahora encabeza, la Secretaría de Seguridad y el máximo órgano jurisdiccional siempre fueron señaladas cuando incurrían en violaciones a los derechos humanos.
Puntualmente señaló los derechos violados y las conductas violatorias más recurrentes, como el derecho a la legalidad, principalmente por la alta o deficiencia en la fundamentación o motivación de los actos de autoridad; también el derecho a la libertad deambulatoria y las detenciones arbitrarias.
Nunca dejó sin atender denuncias por el uso desproporcionado o indebido de la fuerza, entre otras conductas violatorias que son recurrentes en Oaxaca.
A su paso por la DDHPO emitió recomendaciones a muchas autoridades, en el último año a los SSO, a autoridades municipales, a la misma FGEO, al Tribunal Superior de Justicia y al Consejo de la Judicatura, entre otras.
También se destacó por su labor de conciliador y por implementar más de 200 medias cautelares, además de brindar acciones especializadas e atención a pueblos indígenas y afrodescendientes.
A ello se suman las diligencias, considerando comparecencias, colaboraciones y acompañamientos, entre otras acciones especializadas en equidad de género y atención a mujeres víctimas de violencia, además participar en las acciones realizadas por la alerta por violencia de género contra las mujeres de la entidad y acciones especializadas en atención a niños, niñas, adolescentes y jóvenes.
Un tema que no pasó por alto y que le permitió integrar casi un centenar de expedientes de quejas fueron las acciones especializadas en centros de reclusión, con más de 120 visitas a los centros de reinserción social de la entidad, empezando por Tanivet, Etla, Juquila y Tuxtepec, entre otros.
Y por supuesto, encuentros importantes como el que sostuvo con el coordinador residente de sistema de LA ONU en México, con quien trató temas relacionados con los derechos humanos en Oaxaca y con la Relatora Especial de Naciones Unidas sobre derechos humanos de los desplazados internos.
Bajo este contexto, podemos afirmar que las credenciales del fiscal José Bernardo Rodríguez Alamilla como defensor de los derechos humanos son las que lo recomiendan para hacer de la procuración de justicia una de las mejores estrategias de políticas públicas de la FGEO como órgano autónomo del Estado.
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