+ Oaxaca responde con justicia y dignidad a las demandas del sector educativo: Emilio Montero
En Oaxaca se está escribiendo una nueva página en la historia de la relación entre el gobierno y el magisterio. Con una respuesta sin precedentes al pliego petitorio de la Sección XXII, el Gobierno de México y el Gobierno del Estado de Oaxaca han dado un paso decisivo hacia la transformación del sistema educativo, respaldados por una política de justicia laboral, inversión sin precedentes y voluntad de diálogo sostenido.
Desde el inicio de su administración, el gobernador Salomón Jara Cruz ha sido un actor central en este proceso.
A diferencia de sus antecesores, su trato hacia el magisterio no ha sido meramente institucional, sino profundamente político y humano.
No dejó solos a los maestros ni un solo día, los acompañó en las mesas nacionales, empujó acuerdos, y defendió en voz alta sus derechos. El acompañamiento del Ejecutivo estatal no solo fue vital, fue determinante para que se concretaran los compromisos más sensibles para el sector.
Y los hechos hablan por sí solos. La respuesta conjunta, emitida el 30 de mayo desde la Ciudad de México, recoge no solo compromisos administrativos, sino soluciones estructurales que impactarán directamente en la vida laboral de miles de trabajadores de la educación y en el funcionamiento de las escuelas oaxaqueñas. Entre los anuncios más relevantes, destaca el reconocimiento de 800 millones de pesos adicionales para el próximo ciclo escolar, monto que se canalizará a contrataciones, recategorizaciones, promociones y otras necesidades urgentes de personal docente y administrativo.
Nunca antes un gobierno había reconocido de forma tan abierta y frontal las condiciones diferenciadas del sistema educativo oaxaqueño. Por ello, la Secretaría de Educación Pública emitirá acuerdos específicos que permitan que los procesos de admisión, promoción y basificación respondan al contexto territorial, cultural y lingüístico del estado. Se incorpora así el arraigo comunitario, la experiencia en zonas rurales y el conocimiento de lenguas originarias como criterios válidos para acceder a plazas, dejando atrás visiones centralistas y homogéneas.
Además, se reactivará la Mesa Tripartita SEP-IEEPO para validar un padrón único del personal con nombramiento provisional desde 2014, con el objetivo de iniciar un proceso de basificación escalonado que se extenderá hasta 2027. En paralelo, se llevará a cabo la recategorización del personal de apoyo a actividades educativas (PAAE) a funciones docentes, bajo lineamientos claros que eviten afectaciones legales o presupuestales.
Uno de los temas que más preocupaban al magisterio era la falta de reconocimiento de módulos irregulares y el rezago en el pago de funciones no remuneradas. La respuesta gubernamental atiende estos puntos al garantizar la certificación simultánea de todos los centros por regularizar y al instruir la validación de pagos atrasados conforme a la cobertura presupuestal autorizada.
Pero los acuerdos no se limitan al ámbito laboral. Se establecieron compromisos de alto impacto social, como el subsidio total de energía eléctrica en todas las escuelas públicas de nivel básico —una medida histórica en un estado con profundas desigualdades en infraestructura— y la dotación permanente de uniformes escolares por parte del Gobierno Federal, con garantía de continuidad.
Asimismo, se creará una Mesa Permanente Oaxaca-Federación, coordinada por la Secretaría de Gobernación, que permitirá monitorear y dar seguimiento puntual a todos los acuerdos. Este espacio institucionaliza el diálogo y evita que los compromisos queden en el papel. De igual forma, se conformará un equipo interdisciplinario entre la Sección XXII, el Congreso del Estado, el IEEPO y la Consejería Jurídica para construir y armonizar una nueva Ley Educativa Estatal, con visión local, inclusiva y plural.
Finalmente, se ratificó el inicio en 2025 de la construcción del nuevo Hospital del ISSSTE en Oaxaca, que beneficiará no solo al magisterio, sino a toda la población derechohabiente. La obra será financiada con recursos multianuales, asignados en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2026.
Lo que se vive hoy en Oaxaca es un punto de inflexión. Por primera vez en mucho tiempo, el magisterio ha sido escuchado con respeto, tratado con dignidad y respaldado con hechos. Emilio Montero Pérez, director del IEEPO, sintetizó el momento con claridad: “Estamos en una nueva etapa, donde la justicia educativa es una realidad posible gracias a la voluntad política del gobernador y la disposición del Gobierno Federal”.
Los maestros no solo han ganado beneficios laborales concretos. Han conquistado algo más profundo, el reconocimiento de su papel fundamental en la vida pública, en la reconstrucción del tejido social y en la transformación del país desde las aulas.
