Misael Sánchez / Sandra Roldán
En la periferia de Oaxaca, por la colonia Miguel Alemán, durante la presentación de la Gaceta Número 3 de La Telaraña, el artista contemporáneo Demián Flores compartió reflexiones profundas sobre su trayectoria artística y la evolución de su obra en el Taller La Huella Gráfica del artista plástico y gráfico Lucio Santiago.
Su charla, llena de anécdotas personales y profesionales, ofreció un valioso recorrido histórico y cultural que puso en perspectiva la importancia individual y colectiva de los encuentros y desencuentros de la historia y la cultura.
Demián Flores expresó su alegría de estar allí, especialmente al reencontrarse con el artista plástico y grabador Lucio Santiago, a quien conoce desde niño.
«Yo fui muy amigo de su papá, de Alejandro, y celebro mucho también la Gaceta. La verdad que, para mí, yo también crecí como Guillermo con este tipo de suplementos», comentó, resaltando la influencia de su entorno en su formación artística.
El maestro recordó con nostalgia su infancia, marcada por el contacto con la gráfica y las publicaciones de la época.
Su padre, amigo cercano del reconocido artista Francisco Toledo, fundó la editorial La Máquina Eléctrica a finales de los setentas y ochentas.
Esta editorial fue pionera en la publicación de libros usando el mimeógrafo, una técnica de reproducción alternativa.
«Hay un libro de Felipe Herbert que habla sobre cómo hacer un mimeógrafo en casa, y ahí se publicaron los primeros libros, por ejemplo, del gran poeta Efraín Huerta», añadió, destacando la relevancia de estos primeros esfuerzos editoriales en su vida y obra.
El artista compartió que siempre ha sentido una conexión especial con los objetos gráficos, lo que le llena de alegría y le trae recuerdos de su infancia repartiendo suplementos en la Casa del Lago.
«Agradezco que me hayan invitado a participar con mis imágenes para este número», dijo Flores, refiriéndose a su colaboración con la Gaceta.
En esta edición, Flores presentó una serie basada en las obras de Theodor de Bry, un grabador del siglo XVI conocido por sus representaciones de América.
Explicó que de Bry nunca visitó el continente americano; sus obras se basaron en relatos y grabados de viajeros.
«Él construyó esas imágenes a partir de grabados que compraba a viajeros, recreando y occidentalizando esas imágenes», explicó Flores, subrayando el artificio en la construcción de estos imaginarios.
La serie de Demián Flores reinterpreta tres conjuntos de grabados de de Bry.
La primera serie, sobre la antropofagia, aborda el tema del canibalismo con una crítica política contemporánea, relacionando estas imágenes históricas con problemáticas actuales como los 43 desaparecidos de Ayotzinapa.
La segunda serie se centra en la Florida, donde Flores reemplaza a los personajes indígenas representados por de Bry con soldados norteamericanos, creando una analogía entre el «buen salvaje» del pasado y los soldados actuales.
Finalmente, la tercera serie que se presentó en el taller La Huella Gráfica se basa en «La destrucción de las Indias» de fray Bartolomé de las Casas, recontextualizando las atroces narraciones de las Casas con referencias históricas y artísticas mexicanas.
«Cada una de estas imágenes cuenta una historia y se vuelve un lugar que aglutina muchas referencias hacia la historia de México», afirmó Flores, destacando la profundidad y complejidad de su obra.
El diálogo con la audiencia se volvió más atractivo cuando se discutió sobre el proceso de creación de sus grabados.
Flores describió la combinación de técnicas fotomecánicas y dibujo directo, explicando cómo utiliza la tecnología para conservar la precisión en sus obras.
«La gráfica tiene una gran cocina y te permite experimentar y hacer muchos trucos», dijo, enfatizando la capacidad de la gráfica para combinar control y espontaneidad.
Al final, Flores reflexionó sobre la relación entre su obra y el espectador, reconociendo el impacto del contexto artístico de Oaxaca en su trabajo.
«Vivimos en un lugar muy artístico, pero cómo te has ido relacionando con el espectador también es importante», concluyó, invitando a una reflexión sobre la interacción entre arte, historia y sociedad.
La presentación de Demián Flores en La Huella Gráfica fue una celebración de la memoria, la crítica y la innovación artística, dejando una profunda impresión en todos los asistentes y reafirmando su lugar en la rica tradición gráfica de Oaxaca.


