28 abril, 2026
Oaxaca MX
AgendaOpinión

Oaxaca y el ingreso que no alcanza

 

 

La Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2024 vuelve a mostrar lo que ya se sabía, pero en nuevas cifras.

Oaxaca persiste en el umbral bajo de la economía doméstica nacional.

Mientras el ingreso corriente promedio mensual por hogar en México se posiciona en $25,955, Oaxaca aparece por debajo de esa línea —dentro de los estados con menores ingresos junto con Guerrero y Chiapas.

La excepción no radica en los números, sino en su repetición. Oaxaca no fluctúa. Oaxaca confirma.

Y es que, los hogares oaxaqueños lidian con ingresos que se componen principalmente por trabajo subordinado e ingresos informales. La categoría “trabajo independiente” crece marginalmente, pero sigue lejos de compensar la disparidad. Las transferencias (jubilaciones, programas gubernamentales, donativos) ganan presencia, pero no redirigen la estructura: el ingreso por trabajo sigue siendo la columna vertebral, aunque precaria.

Por cada peso que entra, hay casi otro destinado a alimentos, bebidas y tabaco: 37.7% del gasto corriente monetario nacional está en ese rubro. En Oaxaca, esta proporción puede ser aún mayor, debido a que los ingresos son menores y el gasto alimentario se cubre antes que cualquier otro consumo.

La vivienda, aún habitada por propietarios que no pagan renta formal, se convierte en ingreso no monetario registrado como “estimación del alquiler”. Pero en la práctica, esta no representa liquidez ni resguardo ante gastos extraordinarios.

La brecha entre hombres y mujeres en ingreso promedio mensual es de $4,111 en desventaja para ellas. Esta diferencia se agrava en Oaxaca, donde muchas mujeres participan en actividades no remuneradas o sin seguridad laboral. Además, las personas que se consideran indígenas o hablan lengua indígena reportan un ingreso hasta 43.4% menor que el promedio nacional.

Oaxaca, con una alta proporción de población indígena, carga de manera estructural con esta disparidad. Lo étnico no es sólo cultural: es económico. La lengua originaria implica, en términos estadísticos, ingreso más bajo, educación menos avanzada, menor acceso a protección laboral.

Mientras en Nuevo León y Ciudad de México los hogares llegan a ingresos mensuales de $39,000, en Oaxaca se sobrevive en deciles bajos. El primer decil a nivel nacional registra $5,598 mensuales. Oaxaca participa activamente en ese rango, donde la proporción de ingresos destinados al transporte, servicios o educación es marginal.

En estas franjas, el margen de ahorro es inexistente. Las familias oaxaqueñas enfrentan la economía como un evento diario de supervivencia, no de planeación. Los hijos no son solamente carga afectiva, sino estadística: cada hijo adicional reduce el ingreso promedio. Las mujeres con cuatro o más descendientes registran ingresos mensuales de apenas $5,745.

El gasto total por hogar en México es de $15,891 mensuales. En Oaxaca, el monto baja, pero los porcentajes se mantienen. Lo que se elimina no son alimentos, sino educación, salud, vivienda formal, servicios. El recorte no se hace por decisión racional: se impone por insuficiencia.

Así, un hogar en Oaxaca decide entre transporte o medicina. Entre datos o zapatos. Entre luz o tortillas. La encuesta lo expone sin retórica. No es exclusión simbólica, es exclusión contable.

La ENIGH documenta, calcula, compara. No señala. Pero las cifras permiten deducir que Oaxaca no participa en la misma economía que otras entidades. El boletín registra ingreso por trabajo subordinado, pero no menciona condiciones laborales: informalidad, falta de contrato, ausencia de prestaciones, vulnerabilidad rural.

Los hogares oaxaqueños sostienen la vida en contextos donde la estructura nacional de ingresos se vuelve abstracta. Se sobrevive con ingresos por debajo del umbral, sin acceso a salud privada, sin respaldo patrimonial. Se vive en hogares donde el gasto emocional también debería medirse: la ansiedad por la cuenta próxima, el estrés por la escuela pendiente, la presión de sostener el día con lo que hay.

La ENIGH 2024 es un diagnóstico sin tratamiento. Oaxaca vuelve a aparecer con menor ingreso, mayor desigualdad por lengua, menos gasto en salud, más dependencia en transferencias.

++++

Redacción de Misael Sánchez Reportero de Agencia Oaxaca Mx

Artículos relacionados

Periodismo a la intemperie

EN UNA SEMANA, ATIENDE C5-SALUD 337 LLAMADOS DE AUXILIO EN EL ESTADO

Redacción

ACUDE A LA ALAMEDA DE LEÓN A REALIZARTE PRUEBAS RÁPIDAS DE VIH, SÍFILIS Y HEPATITIS C

Redacción