Oaxaca entrega 1,500 tarjetas de “Mi Primera Chamba”
+ El gobierno apuesta por la juventud con 8,364 pesos mensuales y experiencia laboral real
Misael Sánchez
En el salón principal del Palacio de Gobierno, bajo la mirada de cientos de jóvenes que no llegaron por protocolo sino por mérito, el gobernador Salomón Jara Cruz encabezó la entrega de 1,500 tarjetas del programa “Mi Primera Chamba”. Hubo cifras, nombres, y una política pública que se ejecuta con presupuesto, estructura y resultados.
Cada tarjeta representa un incentivo mensual de 8,364 pesos. Pero no es el dinero lo que define el programa. Es la oportunidad. Es el acceso a una primera experiencia laboral formal, con acompañamiento institucional, en áreas estratégicas del gobierno estatal y en sectores productivos que requieren talento joven. El programa, único en su tipo en México, fue diseñado para romper el ciclo de desempleo juvenil causado por la falta de experiencia. Y lo está logrando.
Vilma Martínez Cortés, secretaria de Bienestar, Tequio e Inclusión, lo dijo sin rodeos: “Esto no es un regalo. Es un reconocimiento al talento, a la capacidad y al esfuerzo de quienes han terminado una carrera y merecen una oportunidad real”. El subsecretario Diego Moisés Pérez de la Cruz añadió que el programa nació en una mesa de trabajo donde el gobernador se negó a seguir viendo a jóvenes egresados mendigando empleo. Desde entonces, “Mi Primera Chamba” ha beneficiado a más de 10,000 jóvenes en dos años, con una inversión superior a los 450 millones de pesos.
El acto no fue una ceremonia simbólica. Fue una entrega efectiva. Alejandra Cruz Luna, Dulce Yaretzi García Santos, Fanny Janeth Nolasco Hernández e Isaías López Ávila recibieron sus tarjetas en representación de miles de jóvenes de las ocho regiones del estado. El gobernador confirmó que los fondos ya están disponibles. “Pueden ir al cine, comprar un libro, lo que ustedes deseen. Pero no se vayan al Buen Fin todavía”, dijo entre risas, antes de anunciar que el monto del apoyo será incrementado en 2026.
El programa no se limita a la transferencia monetaria. Los beneficiarios son incorporados a áreas del gobierno estatal, como el nuevo sistema de gobierno digital, donde 25 jóvenes ya trabajan en el desarrollo de plataformas que modernizarán trámites y servicios. El gobernador fue claro: “No quiero que se contrate a otros. Quiero que se queden los que ya están. Que trabajen para siempre”.
“Mi Primera Chamba” responde a una necesidad concreta detectada en territorio. El gobernador lo explicó con crudeza: “Cuando visitamos los municipios, los padres nos piden una oportunidad para sus hijos. Y si podemos, lo hacemos. Porque sabemos lo que significa terminar una carrera y no tener cómo ayudar en casa”. Jara Cruz recordó que él mismo trabajó boleando zapatos durante su juventud. “No me da vergüenza. Aprendí desde abajo. Y sé que ustedes también vienen de ahí”.
El programa se consolida como una política pública con impacto directo. No es un experimento. Es una estrategia que articula inclusión, empleo, formación y dignidad. Oaxaca no espera que la juventud se conforme con becas sin rumbo. Les da una chamba. Les da una estructura. Una entrada al mundo laboral con respaldo institucional.
