El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) estableció las directrices para fortalecer la conservación, investigación y vinculación del patrimonio cultural en México. En este marco, Oaxaca ocupa un lugar estratégico por su densidad patrimonial, diversidad lingüística y protagonismo comunitario en la defensa de su memoria.
El documento reconoce que Oaxaca concentra más de 4,000 monumentos históricos catalogados, 12 zonas arqueológicas abiertas al público y decenas de sitios en proceso de investigación. La conservación en el estado no se limita al resguardo físico: se plantea como proceso activo que involucra restauración, documentación, interpretación y participación comunitaria.
Entre las acciones propuestas para Oaxaca destacan:
– Rehabilitación de laboratorios regionales en Monte Albán y Mitla.
– Fortalecimiento de brigadas de conservación en zonas de alta presión territorial como San Juan Teitipac, Yagul y Huamelula.
– Actualización de protocolos técnicos para atender daños por sismos, humedad y vandalismo.
El INAH propone reorientar sus proyectos de investigación hacia temas con impacto directo en Oaxaca, como la migración rural, la memoria afromexicana en la Costa Chica, la revitalización de lenguas originarias y los procesos de resistencia comunitaria ante megaproyectos. Se plantea consolidar redes temáticas entre centros regionales, universidades locales y colectivos culturales.
En Oaxaca, se priorizarán estudios sobre:
– Patrimonio biocultural en la Sierra Norte y Sierra Sur.
– Procesos de urbanización y pérdida de memoria en Valles Centrales.
– Narrativas comunitarias en torno a la Guelaguetza, el Día de Muertos y la Semana Santa Mixteca.
El documento subraya la necesidad de establecer mecanismos de consulta previa en proyectos que afecten patrimonio o territorio indígena. En Oaxaca, esto implica fortalecer el diálogo con autoridades comunitarias, comités de cultura y defensores del patrimonio en municipios como San Pedro y San Pablo Ayutla, Santa María Atzompa y San José del Progreso.
Se propone:
– Protocolos de atención en contextos de conflicto territorial.
– Programas de educación patrimonial en zapoteco, mixe y mixteco.
– Acompañamiento técnico en procesos de declaratoria y gestión local.
La difusión del patrimonio oaxaqueño requiere formatos accesibles, multilingües y con enfoque territorial. El INAH plantea renovar sus canales digitales, fortalecer la producción editorial en lenguas originarias y ampliar la presencia en medios comunitarios.
En Oaxaca, se impulsará:
– Exposición itinerante de altares y ofrendas tradicionales.
– Producción de cápsulas radiofónicas en lenguas indígenas.
– Digitalización de acervos fotográficos y arqueológicos del estado.
El documento propone revisar estructuras administrativas y fortalecer órganos colegiados en los centros INAH de Oaxaca. Se plantea establecer indicadores de desempeño, mecanismos de evaluación participativa y espacios de deliberación entre trabajadores, directivos y comunidades.
Las políticas del INAH para 2025 colocan a Oaxaca como territorio clave para ensayar modelos de conservación integral, investigación con pertinencia social y vinculación respetuosa con comunidades. El reto será traducir estas propuestas en acciones sostenidas, con recursos suficientes y voluntad institucional para acompañar los procesos locales sin imponer agendas externas.
