En la administración del gobernador Salomón Jara Cruz, Oaxaca atraviesa una etapa inédita de inversión pública, reportó la secretaría de Finanzas al dar a conocer que se han logrado duplicar los montos destinados a infraestructura, bienestar y desarrollo social en comparación con administraciones anteriores, sin haber contratado un solo peso de endeudamiento público.
En la presentación del balance financiero del trienio 2023-2025, Farid Acevedo López responsable de las finanzas de Oaxaca explicó que la política de planeación ha transformado la manera de invertir en el territorio. Cada proyecto nace de las giras del gobernador, donde se escuchan las demandas de los municipios y se canalizan, a través del Instituto de Planeación para el Bienestar, hacia las dependencias ejecutoras. “Estamos haciendo lo que nunca se hizo en Oaxaca: planificar, ejecutar y transparentar la inversión pública con sentido social”, subrayó el secretario.
En el primer ejercicio de este gobierno, la inversión ascendió a siete mil seiscientos veinticuatro millones de pesos; para el segundo año alcanzó nueve mil seiscientos ochenta y ocho millones; y en lo que va de 2025, la cifra llega ya a diez mil quinientos once millones, con una proyección que cerrará el año en torno a los doce mil millones. De esta forma, Oaxaca suma una inversión total de 27 mil 800 millones de pesos en tres años, un monto que duplica lo ejercido en el sexenio anterior y que, como destacó Acevedo, “se ha logrado sin deuda, con finanzas sanas y con transparencia absoluta”.
Los recursos se han distribuido en proyectos que tocan todas las dimensiones de la vida pública: desde carreteras y caminos que enlazan comunidades, hasta escuelas, hospitales, viviendas y obras de agua potable. Sectores como la asistencia social, la educación y la salud concentran buena parte de los esfuerzos financieros, seguidos por el desarrollo agrícola, la seguridad pública, la cultura y el deporte.
En el mapa de inversión, Valles Centrales encabeza con más de catorce mil millones de pesos, seguido por la Costa, la Mixteca, el Istmo y las sierras, que también registran obras en curso. En total, se contabilizan nueve mil quinientos treinta y un proyectos en los quinientos setenta municipios del estado, todos con al menos una obra en marcha. “Ya no existen municipios olvidados —precisó Acevedo—, hoy cada uno tiene al menos una acción de infraestructura o de desarrollo social que mejora su entorno y su calidad de vida”.
Entre las obras emblemáticas destacan la construcción de la vialidad del Río Atoyac, el nuevo Centro Cultural de Juchitán, el C5 de seguridad, las terminales del sistema BinniBus, el Parque Primavera y múltiples proyectos de agua y saneamiento que benefician a centenares de comunidades. En materia de salud, el gobierno ha rehabilitado hospitales y centros de atención en distintas regiones, equipándolos con tecnología médica y ambulancias nuevas, lo que refleja —como puntualizó el secretario— “un cambio estructural en la inversión pública: menos discursos, más resultados”.
Farid Acevedo concluyó que esta política financiera representa “una primavera económica para Oaxaca”, cimentada en el uso responsable de los recursos y en una planeación que prioriza el bienestar. En su mirada, el estado ha dejado atrás el endeudamiento y los intermediarios para transitar hacia un modelo en el que cada peso invertido se traduce en obras concretas, verificables y con rostro humano.
