Oaxaca consolida el control del dengue en 2025 con una reducción histórica de casos y una estrategia sanitaria de amplio alcance
Sandra Luz Roldán
Oaxaca presentó en Palacio de Gobierno un balance detallado sobre la situación del dengue en la entidad durante la semana epidemiológica 45 del año 2025. El secretario de Salud estatal, Efrén Emmanuel Jarquín González, informó que las cifras actuales confirman un control sostenido del virus y una disminución drástica de su incidencia, resultado de una estrategia interinstitucional reforzada y de la participación activa de la población.
El funcionario explicó que el comparativo entre 2024 y 2025 muestra una reducción del 97.9 por ciento en los casos de dengue. Mientras en la misma semana del año anterior se registraban 1,891 casos confirmados, este año únicamente se reportan 39 casos, lo que representa una tasa de 1.0 por cada 100 mil habitantes. Este descenso también se refleja en las defunciones: de 37 muertes en 2024, la cifra bajó a tres defunciones en 2025.
Jarquín González detalló que los casos de dengue con signos de alarma y dengue grave pasaron de 1,993 en 2024 a 203 en 2025, lo que evidencia la eficacia de las acciones focalizadas. En la presentación del comportamiento histórico del virus desde 2019, mostró cómo el aumento progresivo de casos observado en los años previos se logró contener este año con una curva epidemiológica estable y sin picos significativos desde la semana uno.
En cuanto a hospitalización, el informe estableció que mientras en 2024 se contabilizaban 312 casos ambulatorios y 83 hospitalizados, en 2025 las cifras disminuyeron a 32 ambulatorios y 12 hospitalizados, reflejando menor presión sobre la red hospitalaria estatal.
El mapa de calor expuesto durante la conferencia mostró que, a diferencia del panorama del año anterior, Oaxaca aparece en 2025 como una entidad con mínima presencia del virus, con pequeños brotes en Valles Centrales, la Costa, Tuxtepec y el Istmo. En contraste, en 2024 el estado registraba amplias zonas afectadas y un aumento de casos en entidades colindantes como Guerrero, Chiapas, Puebla y Veracruz.
El Secretario de Salud subrayó que los resultados derivan de una coordinación interinstitucional amplia, que incluyó a la Secretaría de Gobierno, IMSS Ordinario, IMSS Bienestar, ISSSTE, PEMEX, SEDENA, SEMAR, DIF, unidades médicas privadas e instituciones educativas. Asimismo, destacó la colaboración interestatal con autoridades de Veracruz, Guerrero, Puebla y Chiapas, con quienes se establecieron reuniones periódicas para reforzar la vigilancia en zonas limítrofes.
Entre las estrategias aplicadas este año, señaló la reactivación de la Red Oaxaqueña de Municipios por la Salud, la actualización del manejo clínico del dengue para personal médico de primer y segundo nivel, la capacitación en el uso de nuevos biocidas —debido a que el abate dejó de utilizarse— y la implementación del método biológico con Wolbachia, que permitirá reducir hasta en 80 por ciento la probabilidad de contagio a futuro mediante la infección controlada de mosquitos Aedes aegypti.
El titular de los Servicios de Salud agregó que el programa de patio limpio continúa siendo una de las herramientas más efectivas para cortar la cadena de transmisión. Detalló que se realizaron acciones de rociado residual casa por casa, termonebulización, vigilancia entomológica semanal, estudios en zonas de alta concentración poblacional y aplicación de larvicida en depósitos de agua, carros cisterna y pipas. Los equipos de vectores identificaron y actuaron sobre depósitos eliminables, controlables y tratables, logrando un avance significativo en la reducción de criaderos.
En total, se aplicaron 463 kilos de larvicida, con lo que se protegió a más de 250 mil habitantes en distintas regiones del estado. Las gráficas presentadas mostraron una prevalencia mayor de recipientes controlados, lo que confirma el impacto directo de las acciones comunitarias y de campo.
Al concluir el informe, Jarquín González reconoció la labor del personal de vectores y la colaboración de las familias oaxaqueñas, cuyos esfuerzos permitieron que la entidad mantenga en 2025 una curva epidemiológica plana, mínima mortalidad y una disminución sostenida en la prevalencia del dengue.
