Monitores de Aves de la Costa de Oaxaca
Somos un grupo de mujeres y hombres de distintas comunidades de la región Costa de Oaxaca, que compartimos el interés por conocer, valorar y cuidar las aves y los ecosistemas de nuestro territorio. Como Monitores de Aves Costa Oaxaca, participamos activamente en el registro y observación de la biodiversidad, combinando nuestros saberes locales con herramientas técnicas.
Nuestro grupo está conformado por: Belén Esmeralda Martínez Hernández, Shibboleth Kane Olvera Ramírez, María Isabel Hernández Ríos, María Magdalena Aragón Arvea, Graciela Flores Hernández, Gaudencio Escamilla Cortes, Cristóbal Fabián Hernández, Eduardo Flores Salinas, Oliver Olivera Ramírez, Hugo Hernández Pacheco, José Guadalupe Velázquez Revilla e Isidro Altamirano Ríos; con el acompañamiento especializado de Fátima Santana Pérez y Erwin López.
Iniciamos este proceso a partir del trabajo conjunto con la Asociación Civil Espacio de Encuentro de las Culturas Originarias (EECO) y con el acompañamiento técnico de la Secretaría de Medio Ambiente, Biodiversidad, Energías y Sostenibilidad (SEMABIESO), quienes nos brindaron capacitación en identificación de aves, uso de herramientas de registro y comprensión de la importancia ecológica de los ecosistemas donde vivimos.
A partir de esta formación, decidimos dar continuidad al aprendizaje y apropiarnos del proceso, organizando recorridos de observación de aves de manera autónoma. Actualmente realizamos estos recorridos aproximadamente una vez al mes en sitios cercanos a nuestras comunidades, lo que nos permite mantener un trabajo constante y fortalecer nuestra relación con el entorno natural.
Además del aprendizaje sobre las aves y los ecosistemas, esta actividad nos ha permitido conocer comunidades aledañas y fortalecer los vínculos entre quienes integramos el grupo. Con el tiempo hemos creado un lazo más cercano, basado tanto en nuestro interés en común por las aves como en el aprecio y reconocimiento de las capacidades que cada persona aporta. Consideramos que este compañerismo y trabajo colectivo son una parte fundamental del motor que nos impulsa a continuar.
Entre abril de 2024 y noviembre de 2025 realizamos 33 recorridos en cuatro áreas de nuestro territorio: Laguna del Palmar y Chacahua, San Isidro del Palmar y sus charcas, Ventanilla y La Escobilla. En estos espacios, que incluyen lagunas, manglares, charcas y playas, hemos podido observar la gran diversidad de aves que habitan y transitan por nuestra región.
Como resultado de este esfuerzo, hemos registrado 132 especies de aves. Para nosotros, este número no solo representa datos, sino la confirmación de la riqueza natural que existe en nuestras comunidades. Identificamos que Ventanilla es el sitio con mayor diversidad, mientras que las zonas lagunares y de charcas concentran muchas aves acuáticas. En el caso de La Escobilla, aunque registra menos especies, sigue siendo un sitio importante para aves marinas y playeras.
También hemos podido observar cómo cambia la presencia de aves a lo largo del año. Notamos que en meses como abril y octubre hay mayor diversidad, lo cual se relaciona con la migración y los cambios de temporada. Además, al comparar nuestro trabajo entre 2024 y 2025, vimos un aumento en el número de especies registradas, lo que refleja que hemos mejorado nuestras capacidades de observación y registro.
Un aspecto que consideramos muy importante es que hemos identificado especies endémicas de México, así como aves migratorias y otras que se encuentran en alguna categoría de riesgo. Esto nos hace ver que nuestros territorios son espacios clave para la conservación, y refuerza la responsabilidad que tenemos como comunidades.
Para nosotras y nosotros, este monitoreo no es solo un ejercicio técnico. Somos personas de las propias comunidades, hemos crecido en estos paisajes y hemos visto cómo han cambiado con el tiempo. Participar en el monitoreo nos permite recuperar nuestra relación con la naturaleza y valorar más lo que tenemos.
Además, durante los recorridos invitamos a otras personas a participar. Compartimos este espacio tanto con habitantes de nuestras comunidades como con visitantes que llegan a las playas de la Costa Oaxaqueña, para que también conozcan las aves de la región. De esta forma, nuestro trabajo también contribuye a la educación ambiental.
Hemos tenido la oportunidad de participar en dos Festivales de Aves de Oaxaca, donde compartimos nuestra experiencia. En 2025, nuestro trabajo fue reconocido al integrarnos a la Red de Monitores de Aves del Estado de Oaxaca, en un reconocimiento otorgado por el Gobierno del Estado y la SEMABIESO. Este logro representa para nosotros un impulso para seguir trabajando.
Asimismo, María Magdalena, Belén Esmeralda, Shibboleth Kane y el grupo Monitores de Aves de la Costa de Oaxaca, forman parte de la Red de Comunidades Restauradoras de Manglar, fortaleciendo también acciones comunitarias enfocadas en la conservación y restauración de ecosistemas costeros.
Hemos documentado nuestros recorridos y registros, con la intención de generar una base que sirva para futuras acciones de conservación. También compartimos nuestras actividades en nuestra página de Facebook: Monitores de Aves Costa Oaxaca y en Instagram como: monitoresdeaves.
Desde nuestra experiencia, el monitoreo comunitario de aves es una herramienta que no solo permite generar información, sino también fortalecer la organización, el aprendizaje colectivo y el cuidado del territorio. Consideramos importante dar continuidad a este proceso, mejorar nuestras metodologías e invitar a más personas a sumarse, para seguir construyendo un modelo de conservación desde las comunidades.

