El Gobierno de México informó que la modernización de la carretera Salina Cruz–Zihuatanejo registra avances significativos como parte de los Ejes Prioritarios de infraestructura del país. La obra, que beneficiará a 1.9 millones de habitantes, contempla una inversión superior a 24 mil 772 millones de pesos y la generación de 84 mil empleos, consolidándose como uno de los proyectos carreteros más relevantes para el sur y el occidente del territorio nacional.
Con una longitud total de 423 kilómetros, la carretera se amplía de siete a doce metros para habilitar dos carriles de circulación, lo que permitirá mejorar la movilidad, incrementar la seguridad vial y fortalecer la conectividad entre regiones estratégicas. Esta vía enlaza directamente con el eje troncal 15 Costera del Pacífico, que comunica a Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Michoacán, Colima, Jalisco y Nayarit, y que es fundamental para el desarrollo turístico y portuario del sur del país.
La modernización se ejecuta por tramos. En 2025 se ampliaron 27 kilómetros entre Marquelia y Pochutla–Huatulco, además de la construcción de ocho puentes y un avance de un kilómetro en Guerrero. En Oaxaca se intervinieron 26 kilómetros, con una inversión anual de 1,616 millones de pesos. Para 2026, los trabajos continuarán en los tramos Pochutla–Huatulco y Puerto Escondido–El Cacalote, que suman 37 kilómetros y representan una inversión adicional de 2,754 millones de pesos.
Las labores incluyen obras de drenaje, terracerías, pavimentación con base hidráulica y asfáltica, colocación de carpeta de concreto asfáltico y señalización. Estas acciones permitirán mejorar el tránsito regional y reducir riesgos en temporadas de lluvia.
La obra forma parte del Programa Nacional de Infraestructura Carretera 2025–2030, y se prevé su conclusión total en diciembre de 2029, beneficiando a comunidades y centros urbanos como Lázaro Cárdenas, Zihuatanejo, Coyuca, Acapulco, Marquelia, El Cacalote, Puerto Escondido, Juchitán, Pochutla, Huatulco y Salina Cruz.
