La información más reciente del INEGI sobre los indicadores de ocupación y empleo muestra que el mercado laboral mexicano sostuvo un comportamiento estable durante julio de 2026, con variaciones moderadas en participación económica, informalidad y subocupación. El análisis mensual confirma que la estructura del empleo continúa ajustándose a los cambios sectoriales y a la dinámica productiva del país, con incrementos en actividades como la construcción y ajustes en sectores primarios y de servicios especializados.
El reporte señala que la población económicamente activa alcanzó 62.6 millones de personas, cifra ligeramente superior a la registrada un año antes. La tasa de participación económica se ubicó en 59.2 por ciento, mientras que la población ocupada se mantuvo en 60.8 millones de personas, lo que representa el 97.1 por ciento de la PEA.
La tasa de desocupación se situó en 2.9 por ciento, con un comportamiento diferenciado por sexo: 3.1 por ciento en mujeres y 2.7 por ciento en hombres. La población desocupada ascendió a 1.8 millones de personas, con mayor concentración en los grupos de 25 a 44 años y de 15 a 24 años, segmentos que juntos representan más del 80 por ciento de quienes buscan empleo.
En cuanto a la calidad del empleo, la tasa de subocupación descendió a 6.7 por ciento, lo que refleja una menor proporción de personas que requieren trabajar más horas. La tasa de condiciones críticas de ocupación aumentó a 38.9 por ciento, indicador que integra insuficiencia de horas, bajos ingresos o una combinación de ambos.
La informalidad laboral se mantuvo prácticamente sin cambios, con una tasa de 56.2 por ciento, equivalente a 34.1 millones de personas. En el sector informal, la ocupación llegó a 18.9 millones, lo que representa 31.1 por ciento de la población ocupada, con mayor presencia en áreas menos urbanizadas.
Por posición en la ocupación, el empleo subordinado y remunerado continúa siendo el principal componente del mercado laboral, con 41.3 millones de personas, seguido por quienes trabajan por cuenta propia, que sumaron 13.6 millones. En contraste, los trabajadores no remunerados disminuyeron a 1.9 millones, una caída anual significativa.
El análisis sectorial muestra que los servicios concentran la mayor proporción de la ocupación, con 26.6 millones de personas, mientras que el comercio agrupa 11.9 millones y la industria manufacturera 9.7 millones. La construcción fue el sector con mayor crecimiento anual, con 523 mil personas adicionales, mientras que la agricultura y los servicios profesionales registraron disminuciones.
Los indicadores desestacionalizados confirman la tendencia de estabilidad, con una tasa de desocupación nacional ajustada de 2.7 por ciento y una tasa de participación económica de 58.6 por ciento. En el agregado urbano de 32 ciudades, la desocupación ajustada fue de 3.1 por ciento, con una informalidad de 44.9 por ciento.
La información del INEGI reafirma que el mercado laboral mexicano continúa mostrando resiliencia, con ajustes sectoriales y variaciones moderadas en los principales indicadores, elementos clave para el análisis económico y la toma de decisiones públicas y privadas.
