Los manglares, “las raíces que sostienen a México”, son un ecosistema costero húmedo y tropical, en donde se mezcla el agua dulce de los ríos con el agua salada del mar. Su nombre viene de los mangles, árboles o arbustos leñosos con capacidad de vivir y prosperar en zonas con aguas saladas y fangosas; sus raíces son grandes, enredadas y sobresalen del agua, eso les permite respirar y resistir el movimiento de las mareas.

Estos ecosistemas constituyen una barrera natural que protege las costas frente al viento, el oleaje y otros fenómenos asociados a las tormentas. Y almacenan grandes cantidades de dióxido de carbono tanto en sus troncos como en sus raíces. Absorbiendo y almacenando 55 veces más dióxido de carbono que otros ecosistemas como las selvas tropicales.

Además de mejorar la calidad del agua, retener contaminantes y proteger el litoral frente a fenómenos naturales, funcionan como refugio para numerosas especies marinas de importancia comercial, por lo que su conservación resulta clave tanto para la biodiversidad como para las comunidades que dependen de estos ecosistemas.

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Los manglares son de suma importancia para el planeta, porque:

  • Brindan alimento y refugio a crustáceos y alevines
  • Son sistemas naturales que ayudan al control de inundaciones
  • Sirven como barrera contra olas, vientos fuertes y huracanes
  • Controlan la erosión
  • Protegen las costas
  • Funcionan como filtro biológico para el agua y del aire
  • Mantienen procesos de sedimentación
  • Son refugio de flora y fauna silvestre

Sin duda, estos ecosistemas son vitales y protegerlos es necesario hoy más que nunca, ya que el cambio climático también les ha causado severos daños y están desapareciendo con  graves impactos ecológicos y socioeconómicos.

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Por eso, el 26 de julio de cada año se celebra el Día Internacional de la Defensa del Ecosistema Manglar, día proclamado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en 2015, con el propósito de mejorar el conocimiento, la gestión y la conservación de los ecosistemas de manglares en todo el mundo.

México cuenta con 905,086 hectáreas de manglares, cifra que representa el 6% del total mundial y lo posiciona en el cuarto lugar global, detrás de Indonesia, Australia y Brasil. En nuestro país existen seis especies de mangle, de los cuales predominan cuatro, que son: Rhizophora mangle, Laguncularia racemosa, Avicennia germinans y Conocarpus erectus; las otras dos especies son Avicennia bicolor y Rhizophora harrisonii, las cuales tienen una distribución restringida en el estado de Chiapas.

Los manglares de nuestro país están custodiados por la ley; por lo que la tala y desarrollo urbano no planeado están prohibidos en estas zonas, que en su mayoría se encuentran dentro de áreas protegidas.

A través del Sistema de Monitoreo de los Manglares de México, de manera periódica se evalúa la extensión y estado de este ecosistema para apoyar su conservación y manejo, para lo cual se analiza la distribución espacial, caracterización, dimensión social, colaboración interinstitucional para su fortalecimiento y monitoreo de la restauración.