Sandra Luz Roldán
La alimentación saludable es un pilar fundamental para la protección contra la malnutrición y la prevención de enfermedades no transmisibles, según lo promueve la Organización Mundial de la Salud (OMS). En su enfoque, la OMS destaca varios aspectos clave que constituyen la base de una dieta equilibrada.
En primer lugar, la OMS enfatiza la importancia de una dieta variada, que incluya una amplia gama de alimentos de todos los grupos alimentarios. Esto incluye consumir al menos 400 gramos de frutas y verduras al día, así como la inclusión de legumbres, frutos secos y cereales integrales.
Además, la OMS hace hincapié en el control de grasas y azúcares en la dieta. Se recomienda limitar las grasas al 30% de la ingesta calórica total y reducir el consumo de azúcares libres a menos del 10% de la ingesta calórica total. Este control es crucial para prevenir enfermedades relacionadas con la dieta, como la obesidad, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares.
Otro aspecto destacado por la OMS es el control del consumo de sal y sodio. Mantener el consumo de sal por debajo de 5 gramos diarios ayuda a prevenir la hipertensión y reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares, lo que subraya la importancia de adoptar hábitos alimenticios saludables desde una edad temprana.
Además, la OMS resalta los beneficios de la lactancia materna para el crecimiento saludable y el desarrollo cognitivo en los primeros años de vida. La lactancia materna también ofrece beneficios a largo plazo, como la reducción del riesgo de sobrepeso, obesidad y enfermedades no transmisibles en la edad adulta.
Finalmente, la OMS destaca los compromisos globales para abordar los desafíos relacionados con la alimentación y la nutrición. Los Estados Miembros se han comprometido a reducir el consumo de sal en un 30% para el año 2025, así como a detener el aumento de la diabetes, la obesidad y el sobrepeso infantil para el mismo año.
En conclusión, la promoción de una alimentación saludable es esencial para mejorar la salud y el bienestar en todo el mundo. Los principios básicos de una dieta equilibrada, como los destacados por la OMS, son fundamentales para prevenir enfermedades y promover un estilo de vida saludable en todas las etapas de la vida.
