Se decretaron tres Áreas Naturales Protegidas que suman casi 6 mil hectáreas y se conectarán con el Parque Nacional Huatulco.
Se brinda protección ante huracanes, altas olas, ondas de choque provocadas por tsunamis y se reconoce el valor de los recursos naturales del país.
La Secretaría de Medio Ambiente (Semarnat), a través de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), informa sobre el decreto de tres Áreas Naturales Protegidas (ANP) en Oaxaca. Área de Protección de Flora y Fauna Bajos de Coyula, Parque Nacional Huatulco II y Parque Nacional Ricardo Flores Magón, en los municipios, Santa María Huatulco, San Miguel del Puerto y San Pedro Pochutla.
Suman casi 6 mil hectáreas al cuidado de selvas, manglares, vegetación de dunas costeras, pastos marinos, entre otros ecosistemas que protegen el hogar de plantas, animales e insectos como el alacrán oaxaqueño, el ocelote y playas de anidación de las tortugas laúd, golfina y verde.
La costa sur de Oaxaca se caracteriza por la belleza de sus playas, todas y todos podemos contribuir a su cuidado para garantizar agua, aire limpio y que el patrimonio natural y cultural persista, fomentando un turismo amigable con la naturaleza.
De esta manera, se mitigan los efectos del cambio climático, se brinda protección ante huracanes, altas olas, ondas de choque provocadas por tsunamis y se reconoce el valor de los recursos naturales del país.
En el caso del Área de Protección de Flora y Fauna Bajos de Coyula solo se contemplaron los terrenos forestales y se dejaron fuera espacios habitacionales y parcelas de cultivo. Por otro lado, la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) y el Gobierno del estado de Oaxaca avanzan con el diálogo para la regularización de estos terrenos.
La conservación de la biodiversidad es un tema de seguridad nacional, multicultural y de justicia social. Su cuidado solo se puede lograr si se protege a las especies silvestres y se busca justicia en las condiciones de vida de las y los habitantes.
Por este motivo, la Semarnat y la Conanp, reconocen la importancia de la participación de las comunidades y pueblos originarios en la conservación. Es la gente la que debe de administrar, gestionar y defender sus recursos naturales, mientras que las instituciones públicas deben brindarles las herramientas y facilidades para que ellos puedan conservar, proteger y defender sus territorios.
Como es el caso de las y los dueños y poseedores de territorios de Oaxaca, quienes han certificado 148 Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación (ADVC) y resguardan la biodiversidad en 628 mil 915 hectáreas.
Por último, la Semarnat y la Conanp trabajan de la mano de las y los habitantes para “generar bienestar protegiendo territorios y proteger territorios generando bienestar”, por este motivo se busca construir una nueva realidad en torno a la conservación. Preservar la naturaleza debe ser un impulsor del bienestar.
Se reconoce el valioso esfuerzo, compromiso y convicción de los pueblos originarios, dueños y poseedores de los territorios quienes han permitido que los ecosistemas del estado y del país permanezcan.




