El la víspera de la suspensión de actividades del magisterio oaxaqueño, el secretario de Gobierno, Jesús Romero, destacó la importancia del diálogo continuo y la comunicación abierta con los maestros, subrayando que esta relación ha sido una prioridad tanto para el gobierno estatal como para el presidente Andrés Manuel López Obrador.
Romero señaló que, a diferencia de administraciones pasadas, que se caracterizaron por el hostigamiento y revanchismo hacia el movimiento democrático magisterial, el actual gobierno ha optado por una estrategia de inclusión y colaboración.
Esta nueva perspectiva ha permitido avanzar en la recuperación de la educación en Oaxaca, un objetivo impulsado vigorosamente por el gobernador y respaldado por el presidente.
En su declaración, Romero insistió en que el gobierno está comprometido a mantener reuniones periódicas con los líderes magisteriales, con el fin de encontrar respuestas satisfactorias a sus demandas.
Este enfoque, según Romero, refleja un cambio significativo en la relación entre el gobierno y el magisterio, donde se prioriza el diálogo sobre la confrontación.
El secretario de Gobierno también destacó que el movimiento magisterial ha encontrado en la administración de López Obrador y del gobernador un aliado sin precedentes.
Subrayó que los esfuerzos conjuntos han permitido superar las afectaciones provocadas por políticas educativas anteriores, que muchas veces fueron impuestas sin consenso y provocaron tensiones innecesarias.
Romero concluyó su declaración reafirmando el compromiso del gobierno con la educación de la niñez oaxaqueña y la mejora de las condiciones para los maestros.
«Estamos convencidos de que, a través del diálogo y la cooperación, encontraremos las soluciones necesarias para avanzar y fortalecer el sistema educativo en nuestro estado», afirmó.
La relación entre el gobierno y el magisterio oaxaqueño se caracteriza ahora por un esfuerzo conjunto y permanente para resolver las problemáticas educativas, siempre con la vista puesta en el bienestar de los estudiantes y el reconocimiento de los derechos de los docentes.
Este cambio de paradigma representa un avance significativo en la construcción de una educación más justa y equitativa en Oaxaca.
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