El Instituto Nacional de Estadística y Geografía informó que el valor monetario de la canasta alimentaria registró un aumento anual de 8.3 por ciento en abril de 2026 tanto en el ámbito rural como en el urbano, superando de manera significativa la inflación general anual de 4.4 por ciento. Este comportamiento elevó las Líneas de Pobreza Extrema por Ingresos, que se actualizan mensualmente con base en el Índice Nacional de Precios al Consumidor.
El reporte señala que el costo mensual de la canasta alimentaria alcanzó 1,966.06 pesos en zonas rurales y 2,598.99 pesos en zonas urbanas. Entre los productos con mayor incidencia en el incremento destacan el jitomate, los chiles y la papa, cuyos aumentos porcentuales fueron determinantes en la variación anual. En el ámbito rural, el jitomate registró un alza de 121.1 por ciento y aportó 45.4 por ciento de la incidencia total, mientras que en el urbano contribuyó con 32.4 por ciento.
El documento también detalla que los alimentos y bebidas consumidos fuera del hogar tuvieron un peso relevante en ambos ámbitos, con mayor impacto en el urbano. En tercer lugar, la papa fue el producto con mayor incidencia en ciudades, mientras que en zonas rurales lo fue el chile. Estos incrementos explican el aumento sostenido del valor de la canasta alimentaria durante el último año.
Respecto a las Líneas de Pobreza por Ingresos, que integran tanto la canasta alimentaria como la no alimentaria, el incremento anual fue de 6.3 por ciento en el ámbito rural y 5.7 por ciento en el urbano. En ambos casos, el crecimiento superó la inflación general anual. Los rubros de mayor incidencia fueron la canasta alimentaria, el transporte público y los cuidados personales, con mayor peso en áreas urbanas.
El INEGI recordó que las Líneas de Pobreza son un referente monetario fundamental para medir la pobreza multidimensional en México y permiten identificar si los ingresos de la población son suficientes para cubrir bienes y servicios esenciales. La institución asumió la actualización mensual de estas líneas desde julio de 2025, manteniendo los criterios metodológicos establecidos por el Coneval.
