- La Escuela Distribuidores Nissan No. 122, ubicada en San Pablo Villa de Mitla, Oaxaca, se convierte en la primera institución de la red de Escuelas Distribuidores Nissan en contar con un Sistema de Captación de Agua de Lluvia de carácter comunitario.
El acceso al agua continúa siendo uno de los desafíos más importantes para miles de comunidades en México. De acuerdo con diversos organismos nacionales e internacionales, la escasez hídrica impacta directamente en la salud, la educación y el desarrollo social, especialmente en zonas con condiciones de vulnerabilidad. Frente a este panorama, la colaboración entre organizaciones sociales, iniciativa privada y comunidades resulta fundamental para generar soluciones sostenibles que mejoren la calidad de vida de las personas.
Con este compromiso, Fundación Distribuidores Nissan, Nissan Mexicana y Fundación TECHO México suman esfuerzos para impulsar acciones que contribuyan a garantizar el acceso al agua en comunidades que enfrentan altos niveles de estrés hídrico. Como resultado de esta alianza, la Escuela Distribuidores Nissan No. 122, ubicada en San Pablo Villa de Mitla, Oaxaca, recibió el primer Sistema de Captación de Agua de Lluvia (SCAL) de carácter comunitario implementado dentro de toda la red de escuelas construidas gracias a la colaboración entre estas tres organizaciones.
Esta iniciativa representa un paso significativo en la evolución de los proyectos de acceso al agua impulsados por ambas organizaciones. Durante los últimos cuatro años, Nissan Mexicana ha colaborado con Fundación TECHO en el desarrollo de soluciones dirigidas a comunidades vulnerables de la región centro del país, logrando la construcción de más de 15 Sistemas de Captación de Agua de Lluvia de carácter familiar, beneficiando a más de 200 personas mediante infraestructura que permite recolectar y almacenar agua de lluvia para actividades esenciales en el hogar.
Ahora, por primera vez, el alcance de este esfuerzo se expande hacia una institución educativa, permitiendo que niñas, niños, docentes y personal escolar cuenten con una fuente complementaria de abastecimiento de agua para atender necesidades básicas de higiene y operación cotidiana.
La escuela beneficiada fue seleccionada tras identificar una alta incidencia de suspensión de clases derivada de la falta de acceso al agua, así como condiciones de vulnerabilidad que limitan el desarrollo pleno de las actividades académicas. Ante esta situación, la instalación de un sistema comunitario de captación pluvial representa una alternativa sustentable que contribuye a fortalecer la resiliencia de la comunidad educativa frente a los desafíos asociados a la disponibilidad del recurso hídrico.
El sistema instalado cuenta con una capacidad de almacenamiento de 5,000 litros de agua, permitiendo aprovechar la temporada de lluvias para abastecer distintas necesidades dentro de la institución. Su colocación fue posible gracias al trabajo colaborativo entre voluntarios de TECHO México, personal de Nissan Mexicana, docentes y representantes de la asociación de padres de familia, quienes participaron activamente en las labores de instalación junto con el acompañamiento del representante de Grupo Autos Mexicanos en Oaxaca.
Gracias a esta infraestructura, se beneficiará directamente a la totalidad de estudiantes y docentes de la escuela, mejorando las condiciones de higiene, favoreciendo la continuidad escolar y promoviendo entornos más seguros y saludables para el aprendizaje.
Hoy por hoy, Fundación Distribuidores Nissan y Nissan Mexicana han consolidado una visión de responsabilidad social centrada en generar impactos positivos y duraderos en las comunidades donde tienen presencia. A través de programas enfocados en educación, movilidad, desarrollo comunitario y sustentabilidad, ambas organizaciones han contribuido a crear oportunidades para miles de personas en todo el país.
La implementación de este primer Sistema de Captación de Agua de Lluvia comunitario en una Escuela Distribuidores Nissan demuestra cómo la colaboración estratégica entre sociedad civil e iniciativa privada puede traducirse en acciones concretas capaces de transformar realidades y fortalecer el bienestar colectivo.
Más allá de la infraestructura instalada, este proyecto representa un avance significativo para la comunidad escolar al fortalecer sus condiciones de desarrollo y garantizar el acceso al agua como un recurso esencial para la educación, la salud y el bienestar. A través de soluciones de innovación social y gestión responsable de los recursos naturales, esta iniciativa contribuye a generar impactos positivos de largo plazo y a construir comunidades más equitativas y resilientes.
