El Instituto Nacional de Medicina Genómica impulsa una estrategia científica para enfrentar la resistencia antimicrobiana mediante proyectos de análisis genómico que permiten identificar los mecanismos moleculares que vuelven a las bacterias resistentes a los antibióticos. La institución destacó que el uso indiscriminado de estos medicamentos favorece la propagación de patógenos que dejan de responder a los tratamientos disponibles, lo que incrementa la complejidad clínica y los riesgos para la salud pública .
La subdirección de Bioinformática explicó que la resistencia antimicrobiana surge cuando los microorganismos desarrollan mutaciones o intercambian material genético que les permite sobrevivir a los antibióticos. Ante este escenario, el Inmegen coordina el proyecto Fortalecimiento de la Vigilancia Genómica de Acinetobacter baumannii en Latinoamérica, financiado por el Fondo Conjunto de Cooperación México‑Chile y realizado en colaboración con el Hospital Juárez de México y la Universidad de Santiago de Chile. Como parte de esta iniciativa se secuenciaron más de cien aislados bacterianos en ambos países para detectar determinantes genéticos de resistencia y posibles brotes hospitalarios.
El instituto también desarrolla investigaciones sobre otros patógenos prioritarios como Klebsiella pneumoniae, Staphylococcus aureus y Mycobacterium tuberculosis, con el objetivo de fortalecer la respuesta clínica y epidemiológica. La especialista advirtió que la resistencia antimicrobiana incrementa los costos hospitalarios, prolonga la recuperación y reduce las opciones terapéuticas, lo que obliga al uso de antibióticos de última generación.
El Inmegen reiteró la importancia de evitar la automedicación y el uso innecesario de antibióticos de amplio espectro, especialmente en infecciones virales donde no tienen efecto. Recomendó utilizar estos medicamentos únicamente bajo prescripción médica y privilegiar tratamientos dirigidos al patógeno causante de la infección para evitar la propagación de genes de resistencia.
