En el Senado de la República volvió a escucharse una voz que incomoda a su propio partido. Javier Corral, legislador morenista por Chihuahua, pidió revisar a fondo la reforma judicial aprobada el año pasado y detener la segunda etapa prevista para la elección federal de 2027. Su postura apunta a un punto neurálgico: la selección de jueces mediante tómbolas, un mecanismo que, según él, abrió la puerta a designaciones improvisadas y decisiones tomadas desde los gobiernos estatales sin controles reales.
Corral explicó que la reforma necesita ajustes inmediatos. Señaló que el país no puede permitirse un sistema judicial debilitado por perfiles sin experiencia ni trayectoria. Insistió en que la profesionalización debe ser el eje rector y que los comités de evaluación requieren criterios claros, verificables y públicos. Afirmó que la carrera judicial, el conocimiento técnico y los exámenes rigurosos deben ser obligatorios para cualquier aspirante.
El senador sostuvo que el primer año de implementación dejó señales suficientes para justificar una revisión profunda. Consideró que los estados fueron el punto más vulnerable, donde gobernadores aprovecharon la falta de controles para colocar a perfiles afines sin cumplir estándares mínimos. “Ahora estamos pagando las consecuencias”, advirtió.
También alertó sobre la complejidad logística y política de llevar la segunda etapa de la reforma a la elección de 2027. Explicó que sumar cargos judiciales a una boleta ya saturada haría inviable el proceso. Aseguró que la elección judicial, por sí sola, ya representa un desafío considerable por la cantidad de nombres y cargos involucrados.
Corral planteó que el país aún está a tiempo de corregir el rumbo. Propuso que este mismo año se realice una evaluación completa del modelo, con el fin de garantizar perfiles adecuados y evitar que la discrecionalidad estatal siga afectando la calidad del sistema judicial. Su mensaje dejó claro que la reforma no debe avanzar sin una revisión seria que devuelva credibilidad al proceso.
