SANDRA LUZ ROLDÁN
El corazón ritual de la Guelaguetza volverá a latir con fuerza los próximos 18 y 25 de julio, cuando el emblemático Bani Stui Gulal —“repetición de lo antiguo” en zapoteco— se presente nuevamente en el Auditorio Guelaguetza, con más de 100 artistas en escena y acceso completamente gratuito para el público.
Así lo confirmó el titular de la Secretaría de las Culturas y Artes de Oaxaca (Seculta), Flavio Sosa Villavicencio, quien subrayó que esta representación escénica no está compuesta por delegaciones regionales, sino por un grupo folclórico multidisciplinario de gran tradición, que año con año da cuerpo y voz al origen mítico y prehispánico de las festividades del maíz y la lluvia, en lo que muchos consideran el acto fundacional del espíritu festivo oaxaqueño.
“Este montaje tiene su raíz en las ofrendas a la diosa del maíz, y dialoga con el inicio del ciclo agrícola, el calendario lunar y la idea comunitaria de compartir: eso es la guelaguetza”, explicó el funcionario. Añadió que la palabra “guelaguetza”, en su significado profundo, es acción solidaria, ayuda mutua, reciprocidad entre vecinos y familiares, concepto que trasciende lo ceremonial y permea el tejido social oaxaqueño.
El guión del Bani Stui Gulal es elaborado por el mismo grupo que lo representa. “Es una creación que vive en la colectividad”, dijo Sosa. El Gobierno del Estado —afirmó— facilita la logística, el espacio, la difusión y los boletos, pero no interviene en la dirección artística, reconociendo así el papel de la sociedad civil organizada como custodia activa del legado ceremonial.
La entrega de boletos será abierta, gratuita y transparente, a través de centros culturales, museos y emisoras estatales, además de difundirse en las redes sociales de la Seculta.
El Bani Stui Gulal no es folclor, es una coreografía del tiempo y la memoria, una historia antigua interpretada por cuerpos vivos que recuerdan, con cada danza, que el maíz no solo se siembra: también se celebra.
