- Baja California, Sonora, Estado de México y Oaxaca se encuentran entre los primeros estados de la entrega de recursos financieros
- El Acuerdo Nacional para el Ordenamiento de la Producción, Abasto, Comercialización y Precio Justo del Jitomate coordina esfuerzos para asegurar la soberanía alimentaria y la estabilidad de precios
Derivado del Acuerdo Nacional para el Ordenamiento de la Producción, Abasto, Comercialización y Precio Justo del Jitomate, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (AGRICULTURA) informa que desde el 3 de junio hasta el 14 de agosto se han destinado más de 248 millones 281 mil pesos (mdp) para entregar 48 créditos a las y los productores de esta hortaliza.
El acuerdo voluntario fue suscrito por la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, y representantes del sector productivo, comercializadores, centrales de abasto y tiendas de autoservicio, con el propósito de estabilizar el mercado y garantizar acciones en favor de las y los productores.
Por lo anterior, los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA) han atendido oportunamente las solicitudes de crédito de las y los productores de jitomate, a quienes se les ha entregado el recurso económico a través de diversos bancos, organismos o intermediarios financieros.
Esta dispersión financiera se ha concentrado de manera prioritaria en regiones clave para la soberanía alimentaria del país, detonando el desarrollo agrícola de norte a sur, por lo que Baja California, Sonora, Estado de México y Oaxaca encabezan esta primera entrega de apoyos y, con ello, se asegura la productividad local e impulsa la economía de miles de familias del campo.
El acuerdo —que es coordinado por AGRICULTURA, en conjunto con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y FIRA— cuenta con la participación de técnicos y técnicas del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), las Escuelas de Campo y del programa Sembrando Vida.
