MISAEL SÁNCHEZ / COLUMNA PRESUPUESTO INFORMATIVO
Uno de los sectores que más empleos ha perdido en los últimos dos años, es el comercio.
Conocemos a muchas personas que trabajan en establecimientos comerciales, más que en el de servicios, el de transporte, las comunicaciones, el gobierno o la industria.
El último reporte de ocupación y empleo refiere que más de 42 mil 500 oaxaqueños, más de 20 mil hombres y más de 22 mil mujeres, se quedaron desempleados durante esta etapa del confinamiento por la pandemia de la Covid19.
La abrupta caída de 330 mil a 288 mil empleados en el sector comercial convoca a la reflexión sobre la importancia de reactivar la economía a partir de la solidaridad de las empresas y la disciplina administrativa en las unidades económicas, porque esos empleos se perdieron a raíz de que el sector patronal hizo ajustes en la nómina y se deshizo o se sigue quitando de encima a los trabajadores que representan una carga laboral.
Actualmente se cuenta en la entidad con más de 14 mil establecimientos comerciales, casi 200 creados en los últimos meses, lo cual quiere decir que el castigo es y siempre será para los trabajadores, pues los comercios redujeron su plantilla laboral, pero no sus ingresos ni sus unidades económicas.
A estas alturas de la pandemia, con casi 6 mil 200 oaxaqueños muertos por el coronavirus, las expectativas económicas de los empresarios oaxaqueños son más optimistas, pues estiman que aumenten las ventas, las utilidades y en último lugar, los empleos.
Hay optimismo en los micronegocios, en las empresas familiares y ello representa una mayor oportunidad para la micro, mediana y gran empresa.
Actualmente, según los enterados, más del 40 por ciento de las empresas oaxaqueñas ya tienen ventas normales y son pocos los que tendrán que esperar más de un año para recuperar los niveles que tenían antes de la pandemia.
