Cerca de 36 mil campesinas y campesinos de Sembrando Vida producen cacao en 29 mil 696 hectáreas del país y avanzan en su organización para transformar el grano, desarrollar marcas propias y comercializar chocolate. Tan solo en 2025, cosecharon 4 mil 149 toneladas de cacao, informó la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (AGRICULTURA).
En el marco del Día Nacional del Cacao y el Chocolate, que se conmemora el 2 de septiembre, Sembrando Vida impulsa una segunda etapa para que las familias campesinas no sólo produzcan y vendan materias primas, sino que se organicen en cooperativas, transformen sus cosechas y conserven una mayor parte de su valor en las comunidades.
Las Comunidades de Aprendizaje Campesino (CAC) son la base de esta organización: ahí las y los productores intercambian conocimientos, desarrollan proyectos y construyen acuerdos comerciales. A ello se suman viveros, biofábricas y unidades de transformación que acompañan el proceso desde el establecimiento de las parcelas hasta la elaboración y venta de productos terminados.

En Veracruz, esta evolución se refleja en Caolé, proyecto surgido de Sembrando Vida e integrado por 89 productores de distintas CAC. Su representante, Alicia Trujillo Guerrero, recuerda que comenzaron recuperando semillas locales de cacao conservadas en traspatios, las germinaron en viveros y después las llevaron a parcelas donde antes predominaban los potreros.
“El programa Sembrando Vida ha cambiado mucho nuestras vidas, porque de ahí hemos aprendido y de ahí hemos logrado este proyecto”, explica Alicia. En su parcela, el cacao crece junto con especies maderables, canela y plátano, mientras otras áreas producen limón y guanábana, como parte de los sistemas agroforestales promovidos por el programa.
Cuando el cacao comenzó a producir, las y los campesinos decidieron dar el siguiente paso: capacitarse para elaborar chocolate, organizarse y crear una marca propia. Sembrando Vida otorgó además un apoyo extraordinario de 150 mil pesos para adquirir mesas de acero inoxidable y equipo que permitió mejorar sus procesos y reducir el trabajo manual.

Para Alicia, la transformación genera también nuevas oportunidades: “Esa aportación que dan ya nos permite trabajar más nuestras tierras y generar más trabajo para otras personas”. Actualmente, la cooperativa vende sus chocolates en distintas zonas de Veracruz y busca ampliar su capacidad para atender pedidos de mayor volumen.
“Estoy muy contenta y agradecida”, señala al referirse al acompañamiento iniciado durante la gestión de la Ing. Columba Jazmín López Gutiérrez en Sembrando Vida y a la estrategia de fortalecer empresas rurales campesinas. “He visto el trabajo que viene haciendo desde Sembrando Vida”, agrega.

Por su lado, Tabasco concentra la mayor producción de cacao del programa, con 11 mil 280 sembradoras y sembradores, 10 mil 537 hectáreas establecidas y 3 mil 141 toneladas. De ese volumen, 828 toneladas se comercializan mediante venta directa, pequeños transformadores y Tiendas del Bienestar. También se impulsan módulos para lavar, fermentar y secar el cacao, con el propósito de mejorar su calidad y obtener mejores precios.
Esta transformación forma parte de una estrategia más amplia para fortalecer empresas rurales campesinas, cooperativas y canales de venta directa. Sembrando Vida cuenta con 125 unidades de transformación, 4 mil 590 productos con valor agregado y 291 tiendas en 23 territorios; además, entre enero y junio de 2026 se realizaron 4 mil 520 tianguis campesinos.
En este Día Nacional del Cacao y el Chocolate, celebramos que las comunidades avanzan de vender únicamente el grano a transformar y comercializar chocolate, para que una mayor parte del valor generado por sus cosechas permanezca entre quienes trabajan la tierra.
