Misael Sánchez
Hay espectáculos que no necesitan presentación porque ya forman parte del ADN cultural de un pueblo. El Bani Stui Gulal, creado en 1969, es uno de ellos. Vuelve este año a la Guelaguetza como quien regresa a casa después de haber sido injustamente dejado fuera, con la dignidad intacta y la memoria en alto. Su fundador, Arturo Ochoa Canales, lo anunció con la serenidad de quien ha visto pasar gobiernos, comités y modas, pero también con la firmeza de quien sabe que algunas obras no se discuten, se respetan.
Ochoa recordó que el espectáculo nació el 20 y 27 de julio de 1969 y que desde entonces ha contado la historia de los Lunes del Cerro en sus distintas épocas. Lo dijo sin alardes, como quien enumera hechos que hablan solos. También explicó que este año el regreso no fue sencillo. Hubo exclusiones, silencios y puertas cerradas, hasta que una reunión con el Gobernador y el Comité Intersecretarial permitió corregir el rumbo y devolver al Bani Stui Gulal al lugar que le corresponde.
La decisión fue clara. Este 2026 habrá una sola presentación, el 24 de julio a las 8 de la noche, en el Auditorio Guelaguetza, tal como se hacía en sus primeras décadas. El acceso será gratuito, sin boletos, sin filtros y sin esas barreras que suelen arruinar la fiesta antes de que empiece. Las puertas se abrirán con anticipación para que la gente entre como siempre debió entrar, sin complicaciones y sin pretextos.
Ochoa contó que el grupo trabaja a marchas forzadas, preparando en veinte días lo que normalmente requiere tres meses. Lo dijo con la naturalidad de quien ha vivido suficientes batallas como para no dramatizar. Aseguró que el espectáculo se presentará con el decoro que merece Oaxaca, porque hay cosas que no se negocian y una de ellas es la dignidad de la tradición.
El anuncio del fundador del Bani Stui Gulal se escuchó durante la conferencia de la Guelaguetza 2026, realizada con la presencia de la secretaria de Turismo, Saymi Pineda, y el secretario de Cultura, Flavio Sosa.
