Misael Sánchez
El gobernador Salomón Jara subrayó que el primero de julio de 2018 permanece como una fecha decisiva para la vida pública del país, al representar el momento en que millones de mexicanas y mexicanos confirmaron que un cambio profundo era posible. Desde su mensaje, enfatizó que la jornada electoral de hace ocho años consolidó una voluntad colectiva que rechazó décadas de exclusión, desigualdad y decisiones tomadas al margen del pueblo. Recordó que la victoria de Andrés Manuel López Obrador simbolizó la revolución de las conciencias y el inicio de una etapa que transformó la relación entre ciudadanía y gobierno.
Jara explicó que antes de la Cuarta Transformación México vivía bajo un modelo político y económico que concentraba el poder en pocas manos y relegaba a los sectores populares a un trato de segunda categoría. Señaló que durante años se intentó convencer a la población de que la desigualdad era inevitable y de que el gobierno debía responder únicamente a intereses privilegiados. Sin embargo, el despertar social fue resultado de luchas prolongadas y de agravios que marcaron la vida democrática, especialmente los hechos del proceso electoral de 2006, caracterizado por irregularidades, campañas de miedo y la negativa a transparentar plenamente la voluntad popular.
El mandatario afirmó que ese episodio, lejos de debilitar al movimiento, sembró la esperanza que doce años después se convirtió en una fuerza democrática imparable. La llegada de la Cuarta Transformación significó para millones de personas el reconocimiento de un gobierno que escucha y atiende, y que coloca el bienestar como prioridad. Jara destacó que estos ocho años han demostrado que es posible gobernar con principios, destinar recursos al bienestar y construir un país donde la máxima “primero los pobres” se convierta en política de Estado.
En el caso de Oaxaca, señaló que la transformación tiene un significado profundo porque el estado vivió de primera mano el abandono y la marginación del periodo neoliberal. Recordó que durante años las comunidades indígenas y afromexicanas fueron atendidas únicamente en tiempos electorales, mientras que hoy existe un reconocimiento real a su dignidad y a sus derechos. Subrayó que el movimiento ha demostrado que no es lo mismo recorrer comunidades durante una campaña que caminar toda una vida junto a la gente.
Finalmente, reafirmó que Oaxaca seguirá construyendo el segundo piso de la Cuarta Transformación porque este proceso no pertenece a una persona ni a un gobierno, sino al pueblo de México y a su conciencia histórica. Recordó que el primero de julio de 2018 quedó grabado como el día en que la esperanza venció al miedo y la ciudadanía decidió hacer historia, una historia que continúa escribiéndose colectivamente.
