Los resultados del primer trimestre de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana muestran un panorama complejo donde la percepción de inseguridad disminuye ligeramente a nivel nacional, pero se intensifica en diversas ciudades. El INEGI reporta que 61.5 por ciento de la población adulta considera inseguro vivir en su ciudad, cifra que representa una reducción significativa respecto al cierre de 2025, aunque no muestra cambios relevantes frente al mismo periodo del año anterior .
El comportamiento por ciudades evidencia contrastes. Puerto Vallarta, Tepic y Zapopan registraron incrementos importantes en la percepción de inseguridad, mientras que San Pedro Garza García, Saltillo y Torreón reportaron reducciones notables. Estos movimientos reflejan dinámicas locales que influyen en la percepción social del riesgo y que varían de manera considerable entre regiones del país .
La encuesta también muestra que la inseguridad se experimenta de manera diferenciada según el espacio físico. Setenta punto seis por ciento de la población se siente insegura en cajeros automáticos ubicados en la vía pública y más de sesenta por ciento manifiesta temor en calles, transporte público y carreteras. Las mujeres reportan niveles más altos de inseguridad en todos los espacios evaluados, lo que confirma brechas persistentes en la experiencia urbana.
En materia de expectativas, la ciudadanía mantiene una visión dividida. Treinta punto uno por ciento considera que la situación de inseguridad seguirá igual de mal y 27.1 por ciento cree que empeorará. Aunque estas cifras presentan variaciones respecto al trimestre previo, reflejan una percepción social marcada por la incertidumbre sobre el rumbo de la seguridad pública.
El estudio también documenta la atestiguación de conductas delictivas en los alrededores de las viviendas. El consumo de alcohol en la vía pública encabeza la lista con 57.7 por ciento, seguido de robos o asaltos con 45.5 por ciento y venta o consumo de drogas con 39.3 por ciento. En comparación con el trimestre anterior, se registraron disminuciones en la observación de robos, consumo de alcohol en calles y actividades relacionadas con el robo o venta ilegal de combustibles .
La ENSU también revela que 38.2 por ciento de la población tuvo algún conflicto o enfrentamiento directo con otras personas. Las ciudades con mayores porcentajes fueron Coyoacán, Cuauhtémoc y Cuajimalpa de Morelos, mientras que Fresnillo, Piedras Negras y Ciudad Obregón registraron los niveles más bajos. Este indicador muestra un aumento respecto al trimestre previo y evidencia tensiones sociales en distintos entornos urbanos .
El temor al delito continúa modificando rutinas. Cuarenta y tres punto siete por ciento dejó de portar objetos de valor y casi cuarenta por ciento evita caminar de noche o permitir que menores salgan sin compañía. Estos cambios reflejan el impacto cotidiano de la inseguridad en la vida urbana y en la movilidad de las personas.
En cuanto al desempeño institucional, la Marina, el Ejército y la Fuerza Aérea Mexicana son las autoridades mejor evaluadas, con niveles de aprobación superiores a ochenta por ciento. La Guardia Nacional alcanza 77 por ciento, mientras que las policías estatales y municipales registran niveles de percepción de efectividad de 56.1 y 50.8 por ciento respectivamente .
La encuesta también identifica los principales problemas urbanos. Los baches en calles y avenidas encabezan la lista con 82.7 por ciento, seguidos por fallas en el suministro de agua potable y alumbrado público insuficiente. Solo 32.3 por ciento considera que el gobierno de su ciudad es efectivo para resolver estas problemáticas, con variaciones significativas entre áreas urbanas.
