Los ajustes en el gabinete confirman el rumbo político y la lectura social del Gobierno de Oaxaca: Emilio Montero
Misael Sánchez
En la política oaxaqueña, los cambios anunciados esta mañana por el gobernador Salomón Jara Cruz dejaron claro que el timón del estado no se mueve por capricho, sino por convicción. Así lo afirmó Emilio Montero Pérez, director general del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), al concluir su comparecencia ante el Congreso local como parte de la glosa del Tercer Informe de Gobierno.
Montero habló con la seguridad de quien conoce el pulso del territorio. Dijo que los ajustes en el gabinete no solo muestran la vocación democrática del mandatario, sino su interés por escuchar a la ciudadanía y actuar en consecuencia. En un estado donde las voces se expresan con fuerza y desde múltiples frentes, el funcionario sostuvo que el gobernador no desoye a nadie y que las opiniones recientes, diversas en tono y propósito, forman parte del ejercicio natural de evaluación que toda administración responsable debe asumir.
Recordó que, antes de la consulta de Revocación de Mandato, Jara Cruz fue claro al comprometerse a respetar el resultado y actuar conforme a él. Para Montero, esa congruencia se mantiene intacta. Señaló que escuchar a la gente, revisar el desempeño de las y los funcionarios y ajustar el rumbo cuando es necesario es una obligación de quien recibió el mandato popular.
También lanzó un mensaje directo a quienes critican desde el enojo o desde la nostalgia por privilegios perdidos. Aseguró que Oaxaca tiene rumbo y que el gobernador sabe enderezar el barco cuando la coyuntura lo exige. En su lectura, los cambios no son una señal de debilidad, sino de firmeza y claridad política.
Montero cerró con una idea que resume el momento: el gobierno avanza, escucha y corrige cuando debe hacerlo. Y en esa ruta, dijo, la educación y el servicio público seguirán siendo prioridades que no se negocian.
