Al cierre del segundo trimestre de 2025, Oaxaca no solo ejecutó gasto, sino que lo sustentó con ingresos propios y una fiscalización efectiva. Así, bajo la dirección técnica de Farid Acevedo López, la Secretaría de Finanzas consolidó una política de ingresos que ya no depende exclusivamente de transferencias federales. La recaudación dejó de ser una función contable para convertirse en una estrategia de gobernabilidad.
De acuerdo con el gobierno estatal, entre enero y junio, la dirección de Auditoría e Inspección Fiscal concluyó 276 actos de fiscalización en materia de impuestos federales, alcanzando un avance del 70.95% respecto a la meta anual de 389. La recaudación efectiva por estas acciones fue de 84 millones 993 mil 998 pesos, mientras que las cifras virtuales —aún en proceso de cobro— sumaron 13 millones 768 mil 621 pesos.
La política de ejemplaridad también avanzó: se ejecutaron 10 acciones para elevar la percepción de riesgo entre contribuyentes incumplidos, alcanzando el 71.43% de la meta anual.
En el ámbito estatal, se realizaron 142 actos de fiscalización, con un avance del 64.84% sobre la meta anual de 219. La recaudación derivada de estas acciones fue de 19 millones 408 mil 990 pesos, lo que representa el 77.67% de la meta anual.
En conjunto, los ingresos por fiscalización —federal y estatal— sumaron 104 millones 402 mil 988 pesos. No son cifras espectaculares, pero sí quirúrgicas. Representan una capacidad técnica que opera sin estridencias.
El 99.99% de los ingresos estatales fueron captados por vía bancaria. La bancarización no es una moda: es una política de control, trazabilidad y eficiencia. Farid Acevedo López ha convertido la infraestructura financiera del Estado en una red operativa que permite cobrar, auditar y planear sin depender de procesos manuales ni intermediarios opacos.
A estas alturas de su gestión, la administración del gobernador Salomón Jara Cruz ha entendido que la política fiscal no es solo técnica, también es política. Al segundo trimestre, Oaxaca obtuvo ingresos totales por 33 mil 476 millones de pesos, superando en 4.42% lo estimado en la Ley de Ingresos. Los ingresos propios crecieron en todos los rubros: impuestos (+12.95%), derechos (+5.14%), productos (+243.67%) y aprovechamientos (+228.33%).
La administración estatal ha logrado que el ingreso público sea una herramienta de autonomía. No se trata de recaudar más, sino de recaudar con propósito.
La fiscalización ya no es una amenaza. Es una herramienta. Y en Oaxaca, esa herramienta está siendo usada con precisión quirúrgica. La política de ingresos se ha convertido en un eje de gobernabilidad, y la Secretaría de Finanzas opera como un centro de inteligencia fiscal.
Oaxaca no improvisa. Planea, ejecuta y cobra. La política fiscal del segundo trimestre de 2025 muestra un Estado que recauda con bisturí, no con garrote. Farid Acevedo López ha demostrado que se puede fiscalizar sin perseguir, recaudar sin extorsionar y modernizar sin perder el control.
La administración de Salomón Jara ha entendido que gobernar también es recaudar. Y que hacerlo bien es gobernar con legitimidad.
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