En el último año, Oaxaca ha expuesto con crudeza sus contrastes: municipios turísticos con ingresos crecientes frente a regiones que aún sobreviven en el margen. Los indicadores publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y actualizados por el gobierno estatal ofrecen una radiografía compleja, donde el Producto Interno Bruto (PIB), la escolaridad, la infraestructura básica y los niveles de marginación configuran un retrato plural de la entidad.
El PIB por municipios confirma una tendencia sostenida: los ingresos se concentran en zonas turísticas. Oaxaca de Juárez, Santa María Huatulco y San Pedro Mixtepec (Puerto Escondido) encabezan con cifras que superan los mil millones de pesos anuales. En estos territorios, el sector servicios ha disparado la inversión privada, consolidado la infraestructura hotelera y mejorado la conectividad vial.
De acuerdo con el gobierno estatal, esta dinámica representa apenas el 12% del territorio, pero impacta el 35% del ingreso global de Oaxaca. El turismo, en estos casos, no sólo genera divisas: traza una línea de exclusión respecto al resto de los municipios que no cuentan con playas, zona arqueológica o promoción institucional.
Más del 40% de los municipios reportan un promedio escolar inferior a secundaria completa. En comunidades de la Mixteca y la Sierra Sur, el rezago educativo se mantiene como constante. En municipios como San Miguel Amatitlán o Santa Cruz Zenzontepec, la tasa de analfabetismo supera el 18%. La oferta educativa se reduce a telesecundarias con cobertura parcial y docentes en itinerancia.
Los indicadores muestran que donde hay pobreza extrema, también hay menor nivel de instrucción. El gobierno estatal ha subrayado que estos municipios coinciden con los de menor PIB y escasa conectividad.
Más de 150 municipios no cuentan con red de agua entubada para el total de sus viviendas. Otros 200 municipios registran servicio eléctrico intermitente. El estado ha reconocido que en al menos 70 municipios la infraestructura hospitalaria no cumple con criterios básicos: centros de salud sin médicos de planta, sin abasto farmacéutico o sin transporte para traslado de emergencias.
En la región de la Cañada, el índice de acceso a drenaje y recolección de basura es menor al 30%. La vivienda digna sigue siendo, en muchos casos, un concepto ajeno: casas construidas con materiales endebles, techos de lámina, y pisos de tierra, según datos del INEGI.
En el último año, el 65% de los municipios de Oaxaca figuran en el nivel más alto del índice de marginación. En la Sierra Norte y la zona Triqui, hay comunidades que viven con menos de 40 pesos diarios por habitante. El empleo formal es inexistente en más de 300 localidades. El acceso a internet no supera el 10% en buena parte del territorio rural.
El gobierno estatal ha propuesto estrategias de desarrollo regional, pero los indicadores revelan que la brecha sigue intacta. La geografía complica la atención, pero el abandono histórico pesa más.
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Redacción de Misael Sánchez Reportero de Agencia Oaxaca Mx
