Con el tono técnico de quien mide cada cifra como si fuese una herida abierta, el titular de la Secretaría de Finanzas de Oaxaca (Sefin), Farid Acevedo López, expuso durante la conferencia matutina del gobernador Salomón Jara una verdad cruda: el Estado debe alrededor de 5 mil millones de pesos al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), una deuda que no solo fue heredada, sino que se multiplica mes con mes por recargos e intereses acumulados.
“El problema es que, aunque se retiene al trabajador, muchas veces no se entera o no se paga al ISSSTE”, explicó el funcionario al abordar las causas de este pasivo, generado —según sus palabras— por prácticas administrativas irregulares que datan de años atrás y que hoy obligan a Oaxaca a enfrentar las consecuencias económicas de decisiones opacas de gobiernos anteriores.
Acevedo detalló que, como parte de una estrategia para aminorar el impacto de este adeudo, en su momento se entregó al Gobierno federal un hospital como “dación en pago”, figura legal que permite saldar parcialmente una deuda pública mediante bienes inmuebles. Esta operación representó un abono de 800 millones de pesos.
Sin embargo, el saldo no se detuvo ahí. A ese abono se sumó un convenio de largo plazo por 2 mil 600 millones de pesos, el cual tampoco logró cubrir la totalidad de los compromisos con el ISSSTE. “Aunque hemos pagado cerca de 2 mil millones más, hoy debemos alrededor de cinco mil millones”, subrayó el titular de Sefin.
La situación se agrava por la actualización automática de la deuda. “Si en enero se debía 5 mil millones y no se abonó nada, para junio ya son 5 mil 500. La deuda es una bola de nieve”, dijo Acevedo con tono de urgencia, evidenciando la gravedad de una herencia financiera que no solo compromete al presente, sino que condiciona el futuro presupuestal del estado.
El funcionario reconoció que no puede afirmar con certeza absoluta si los recursos retenidos a los trabajadores fueron desviados a gasto corriente, utilizados para otros fines o afectados por la falta de participaciones federales. Pero dejó en claro que se trata de un tema en revisión y con múltiples implicaciones administrativas, legales y éticas.
“Habrá que revisar si se trató de un uso indebido o simplemente de una irresponsabilidad en la gestión del recurso público. Pero lo cierto es que esa deuda no se generó sola, y hoy nos toca pagarla”, sentenció.
La comparecencia de Farid Acevedo se dio como respuesta a una pregunta de la prensa local sobre el hospital entregado en pago y el origen real de la deuda. Su intervención, directa, pero sin estridencias, contrastó con la reacción inmediata del gobernador Jara, quien calificó la situación como un caso evidente de corrupción heredada y aseguró que se están haciendo las investigaciones correspondientes para deslindar responsabilidades.
Por lo pronto, la administración estatal reconoce que los pagos seguirán mientras se mantenga la política de saneamiento financiero y transparencia. Pero los números siguen creciendo, y la deuda, como una sombra larga, permanece.
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Redacción de Misael Sánchez Reportero de Agencia Oaxaca Mx
