Misael Sánchez
La administración pública de Oaxaca atraviesa un periodo de transformación marcado por la transparencia y la austeridad, pilares fundamentales que caracterizan al gobierno de la llamada Primavera Oaxaqueña encabezada por Salomón Jara Cruz.
En reciente conferencia de prensa, el dirigente estatal de Morena, Emmanuel Navarro, destacó los avances logrados en materia financiera, así como el esfuerzo por esclarecer el legado económico heredado por administraciones anteriores.
Subrayó la importancia de que la ciudadanía oaxaqueña conozca el estado actual de la deuda pública del estado, cuya carga ha sido transferida de gobierno en gobierno durante los últimos tres sexenios.
Según cifras expuestas por el dirigente, la administración de Gabino Cué dejó una deuda de 15 mil 700 millones de pesos, mientras que el gobierno posterior, encabezado por Alejandro Murat, la incrementó a 17 mil 133 millones de pesos.
Al asumir el cargo, Salomón Jara recibió un pasivo de 16 mil 400 millones de pesos, que, sumado a otros compromisos financieros, ascendía a más de 32 mil millones de pesos.
A diferencia de sus predecesores, el gobierno actual ha implementado una política de austeridad como uno de los ejes rectores de su administración. Esta iniciativa, impulsada desde el primer día de la Primavera Oaxaqueña, ha permitido la reducción significativa del gasto corriente de los funcionarios públicos, eliminando excesos en rubros como seguros médicos privados, hospedajes, viáticos y combustible. Gracias a estas medidas, el estado ha logrado un ahorro superior a los 10 mil millones de pesos, recursos que se han destinado tanto al pago de la deuda pública como a los programas sociales para el bienestar de la población.
El manejo responsable de las finanzas ha permitido, además, abonar directamente al capital de la deuda, evitando el modelo de administraciones pasadas que solo cubrían intereses sin reducir el saldo principal. De acuerdo con Navarro, la administración de Jara Cruz ha pagado más de 10 mil millones de pesos, mientras que otros 5 mil millones se han redireccionado hacia programas sociales, beneficiando a los sectores más vulnerables de la entidad.
El dirigente de Morena destacó que este modelo de gestión no solo refleja una mayor eficiencia en el uso de los recursos públicos, sino que también representa un compromiso con la transparencia y el bienestar social. Asimismo, hizo un llamado a la ciudadanía para reconocer los esfuerzos del gobierno estatal y contrastarlos con los discursos que defienden las gestiones anteriores.
La Primavera Oaxaqueña se perfila como una etapa en la que la disciplina financiera y la inversión social caminan de la mano, consolidando un modelo de gobierno que prioriza el bienestar colectivo sobre los privilegios de unos pocos. La rendición de cuentas y la administración eficiente son ahora las principales herramientas para transformar la realidad de Oaxaca, sentando las bases para un desarrollo sostenible y equitativo.
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