16.8 C
Oaxaca, MX
29 abril, 2026
Oaxaca MX
OpiniónPresupuesto informativo

Relevo Institucional y Pacífico en Oaxaca

MISAEL SÁNCHEZ / PRESUPUESTO INFORMATIVO

Oaxaca se prepara para tener, el próximo 1 diciembre de 2022, un relevo del poder pacífico e institucional, como ha ocurrido en los últimos 36 años, sin interinatos, desde el exgobernador Heladio Ramírez López hasta Alejandro Murat Hinojosa.
La inminente renovación del Poder Ejecutivo en Oaxaca, con todo y los intereses de la clase política tradicional, se espera marque la diferencia con lo que fue hace seis años un decepcionante primer gobierno de transición en Oaxaca.
Y es que también la entrega a Salomón Jara Cruz de la Constancia de Mayoría y Validez como Gobernador Constitucional del Estado Libre y Soberano de Oaxaca, este 13 de junio de 2022, marcará para los oaxaqueños un nuevo derrotero político, económico, social y cultural.
A pesar del abstencionismo que se vivió en la jornada dominical, al final, es de reconocerse que funcionó la maquinaria del proceso electoral ordinario, encabezado por la consejera presidenta, Elizabeth Sánchez González, un trabajo arduo que terminó con la entrega de la constancia de mayoría a Salomón Jara, luego de que el Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO) validara la elección.
Y se prevé antes de que concluya el año un relevo del poder pacífico porque se tienen las condiciones para que así sea.
Sin conflictos postelectorales y una violencia electoral mínima durante la jornada comicial, todo hace suponer una transición tersa, en la que también se destaca el papel que ha tenido la administración del Gobernador Alejandro Murat, a pesar de los sismos, las contingencias y la pandemia.
Más allá de los reproches de quienes perdieron los comicios, por un lado, está el interés del gobierno federal y estatal por apuntalar un proyecto que representa la modernización del sursureste del país, con la operación de los parques industriales y el gasoducto Jáltipan-Salina Cruz, en el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec.
Sin embargo, también están las necesidades de más de 10 mil comunidades dispersas en una geografía que complica aún más la oferta de servicios públicos, la generación de empleos, el combate a la pobreza, la migración y la atención a los grandes problemas que agudizó la pandemia.
No todo es entusiasmo y alegría, pero tampoco debe cundir el pesimismo, cuando por sí sola, la entidad tiene activos que se deben fortalecer, como la actividad turística, comercial y la buena racha del sector agropecuario.
Por supuesto que hay altas expectativas en los electores, después de los comicios; incertidumbre en algunos sectores de la sociedad y optimismo en quienes asumirán el poder, pero, así como lamentamos el abstencionismo, también debemos festejar la institucionalidad que se da en el séptimo relevo de la investidura del gobierno.

Artículos relacionados

El periodismo en tiempos de desgaste democrático

Periodismo y el desgaste en la conversación pública

Periodismo y responsabilidad interior